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Carretero evita exigir que ERC liquide el tripartito

Condiciona la continuidad a una respuesta adecuada si el TC "recorta aún más" el Estatut y a un buen pacto sobre la financiación autonómica

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La rueda de prensa en la que Joan Carretero, líder del sector crítico de Esquerra Reagrupament.cat, debía anunciar su intención de optar a dirigir el partido tuvo un punto sorprendente. No porque, tal y como pasó, formalizara la voluntad de colarse en la pugna Carod-Puigcercós sino porque, también como ellos, afirmó no ser partidario de romper el tripartito que los independentistas comparten con PSC e ICV.

Carretero, conseller de Gobernación en el primer tripartito hasta que Maragall consiguió cesarle después de vencer las reticencias de quien entonces era su valedor, el secretario general Joan Puigcercós, afirmó que no rompería el actual Gobierno al mostrarse partidario 'de cumplir los acuerdos'. Eso sí, puso dos salvedades serias que justificarían acabar con el ejecutivo de Montilla: que el Tribunal Constitucional 'recorte aún más' el Estatut y no se de una respuesta adecuada o que se pacte un nuevo sistema de financiación autonómica que no reduzca el déficit fiscal catalán.

En todo caso se mostró reticente a que, a partir de 2010, cuando concluye la legislatura catalana, Esquerra siga 'generalizando' tripartitos. Tanto Carod como Puigcercós atribuyen a Carretero, de tendencia liberal y con un discurso esencialista, una voluntad de pactar con CiU que él niega.

El líder de Reagrupament.cat, que a lo sumo aglutinaría al 20% de la militancia indepedentista, anunció que optará a liderar ERC pero no dijo en calidad de qué. En principio Carod y Puigcercós pugnarán por la presidencia y él pretendría hacerlo por la secretaria general. Ha optado por ver como se mueven sus rivales antes de aclarar qué hará.

Carretero no ahorró críticas a los dos líderes de Esquerra y exigió su dimisión por los malos resultados del 9-M, cuando el partido perdió más de la mitad de los votos conseguidos cuatro años antes. El exalcalde de Puigcerdà negó tener conversaciones con alguno de ellos y pidió 'juego limpio' en el congreso de junio.