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Chueca: los nuevos aires del viejo barrio

Gays y lesbianas pusieron el tradicional y céntrico barrio de Madrid en la vanguardia social y de la moda de Europa

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Llegaron los gays y cambió el barrio. Las calles de Chueca, en el distrito Centro de Madrid, son hoy un hervidero de personas, de nuevas tendencias, de lo último en gastronomía. Antes no era así. Lo dice Miguel, por ejemplo, después de ocho años asistiendo a la transformación del barrio desde las vitrinas del negocio de tatuajes en el que trabaja como encargado. Miguel recibe hoy a sus clientes con sombrero. Sus antebrazos están tatuados de arriba a abajo. Miguel es parte de una modernidad llamada Chueca. Miguel habla así: 'Yo llevo aquí ocho años, y esto ha cambiado muchísimo, y todo se les debe a los homosexuales, que fueron los que cambiaron este barrio'.

Ese cambio no sólo ha hecho del barrio de Chueca un lugar en el que uno puede encontrarse con la última solución de la moda de vanguardia o con interesantes propuestas de hostelería en una marea de restaurantes. De hecho, seguramente no sea eso lo más importante. 'Este es un espacio de libertad', sostiene Toni Poveda. Eso es lo más importante.

Toni Poveda es el presidente de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB). Asegura que recuerda cómo comenzó todo: 'Al principio abrieron algunos bares para el público gay. Después la librería Berkana. Y así poco a poco hasta hoy'.

Sostiene Poveda, orgulloso, que Chueca es hoy un ejemplo de tolerancia celebrado en el resto de Europa como una muestra de la modernización de España, de la 'España más abierta'. Y que más que de un barrio LGTB -de lesbianas, gays,...- él prefiere hablar de un barri o en el que hay, y se vive, una 'rica diversidad', un respeto a las diferencias.

La eclosión ya se cuenta a sí misma,como sucede con todos los movimientos sociales. Además de todas las publicaciones gratuitas dirigidas a la comunidad LGTB que se reparten en los comercios del barrio, basta dar un vistazo a la oferta literaria de la librería Berkana para darse cuenta de la magnitud del fenómeno: Chueca es un mundo, y también un mundo que se cuenta y que se lee. Hay libros de relatos, novelas, cómics -imprescindible 'Chuecatown'-,... Cuentan historias que suceden allí, historias de gente normal , de vecinos que molestan, de amores que se escapan. Como en cualquier lugar del mundo, pero en Chueca.

Sobre el otro aspecto del barrio,el más comercial, se muestra optimista el secretario general de la Asociación de Empresarios Gays y Lesbianas (AEGAL), Juan Carlos Alonso. Sostiene Alonso que el hecho de que algunas grandes cadenas internacionales hayan comenzado a instalarse en Chueca es la mejor prueba de la pujanza comercial adquirida por ese manojo de calles que está a tiro de piedra de la Gran Vía. Y se refiere al barrio como un 'un ejemplo de recuperación y de convivencia' que ha consigue atraer a clientes 'que buscan las últimas tendencias, que quieren estar a la última moda'.

Alonso pide apoyo. Dice que de igual manera que hoy se puede hablar de un barrio recuperado y ejemplar por el esfuerzo de las personas que se la jugaron invirtiendo en los tiempos difíciles, hace falta 'apoyo institucional' para que los negocios puedan 'ponerse al día y evitar que el barrio pierda la personalidad que tiene' ahora que está comenzando la irrupción de las grandes marcas. 'Deberían ayudarnos a que juguemos en igualdad de condiciones', defiende.

Ayer, domingo, llovía, y había menos gente en las calles. No había mesas en la plaza de Chueca, no había demasiado problema para conseguir sitio en unos restaurantes que, normalmente, cualquier día bendecido por el beso del sol, estarían hasta arriba de gente. Y las calles estarían llenas, y las parejas de la mano, independientemente de los sexos. 'Tendría que haber esa libertad para mostrar tu afectividad en todas partes', dice Toni Poveda. Porque Chueca ya es sitio de libres.

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