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Un ciberacosador con 503 'rostros'

Detenido un joven que chantajeó a 623 menores en las redes sociales

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Con sólo 20 años, Rubén S. C. se ha convertido en uno de los mayores ciberacosadores detenidos en España. También en el que más perfiles había creado en los más conocidos foros sociales de internet: 503. Gracias a ellos, desde el año 2007, cuando él aún era menor de edad, había conseguido chantajear nada menos que a 623 chicas de entre 14 y 17 años. Bajo amenazas, las obligaba a posar desnudas ante la webcam para grabarlas.

El 22 de febrero, las andanzas de Rubén en la red llegaron a su fin. Ese día, era detenido en su domicilio de Viator (Almería), según informó ayer la Policía. Allí, los agentes localizaron 976 vídeos de menores desnudándose y numerosas fotografías de pornografía infantil. Había acumulado tal cantidad de material pedófilo que tenía repletos dos discos duros y 53 CD y DVD. 'Los consideraba sus trofeos', señalan fuentes policiales.

Fue precisamente una de sus víctimas, una chica de 12 años residente en Oviedo, la que dio la primera pista a la Policía. La menor denunció en comisaría que, cuando se encontraba conectada a Tuenti, una red social muy popular entre adolescentes, un internauta que se presentó como 'hacker informático' comenzó a amenazarla. Le dijo que si no le facilitaba imágenes de ella desnuda colgaría las fotos y datos de su perfil en páginas y chats pornográficos. Además, le aseguró que bloquearía su ordenador con un virus informático.

A partir de ese momento, los policías asturianos comenzaron a rastrear la red. Así descubrieron que la menor ovetense no era su última víctima y que aquellos días había intentado lo mismo con numerosas menores de toda España. Poco después, los agentes averiguaban que todas las conexiones se habían hecho desde la provincia de Almería. Días más
tarde, Rubén era detenido.

Las pesquisas posteriores han permitido descubrir que el ciberacosador utilizaba tres programas informáticos para chantajear a las menores. Con el primero grababa de forma automática todas las videoconferencias que mantenía con ellas y en las que les obligaba a desnudarse. Gracias a él acumuló los cerca de mil vídeos pedófilos.

Un segundo software le permitía registrar todo lo que aparecía en el escritorio de su ordenador. El tercero lo empleaba para utilizar imágenes de otras personas que previamente se descargaba de internet como si fueran de él y así ocultar su verdadera identidad. Gracias a él podía mantener sus 503 rostros.

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