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Cobo deja a Botella, se divorcia de Gallardón y se refugia en Ifema

Asegura que renunció al cargo de secretario de Estado de Justicia

MARÍA JESÚS GÜEMES

La marcha de Alberto Ruiz-Gallardón al Ministerio de Justicia ha tenido sus secuelas. Primero, la desbandada de algunos de sus cargos de confianza del Ayuntamiento de Madrid que han preferido, por distintas razones, no quedarse junto a la nueva alcaldesa, Ana Botella. Y, segundo, el divorcio de su mano derecha, Manuel Cobo.

El dirigente conservador anunció ayer que dejaba su cargo como vicealcalde para convertirse en coordinador de gestión de la Institución Ferial de Madrid (Ifema), que dirige su buen amigo, Fermín Lucas.

Cobo, emocionado, compareció ante los medios para destacar que había terminado "un proceso de más de 20 años" junto a Gallardón y empezaba "una nueva etapa". También comentó que había rechazado la oferta de ser secretario de Estado de Justicia porque consideraba que "no tenía el perfil" adecuado para desempeñar el puesto. "Hay muchas cosas que he hecho bien en esta vida pero esta no la iba a hacer bien", admitió.

Además mantuvo que le había costado "muchísimo" convencer a su exjefe porque "es complicado". Este, según confirmaba su entorno, lamentaba considerablemente la situación.

En el PP circulaban todo tipo de versiones. Desde los que apuntaban que se había buscado separarles de forma intencionada porque llevaban demasiado tiempo juntos. Hasta la de aquellos que resaltaban que ese cargo nunca le había correspondido porque a Gallardón le exigieron que pusiera al frente a un técnico, alguien con conocimientos en la materia, como será finalmente el elegido: el magistrado del Supremo, Fernando Román.

La nueva alcaldesa dará hoy a conocer los nombres de su equipo de confianza

Hay quien no descarta que todavía recaiga sobre Cobo alguna responsabilidad en primera línea. De hecho, hace tan sólo unos días, muchos de sus compañeros lo daban por seguro en el Consejo Superior de Deportes. Él mismo indicó ayer que no pensaba que le fueran a dar un cargo y se confesó "contento" con lo que tiene. Sus compañeros no se creen que esté tan feliz porque consideran que su retiro es como "un cementerio político". Es la sensación que se tiene porque bajo su ala también se cobijó en su día el exalcalde Álvarez del Manzano.

Los que lo conocen bien cuentan que Cobo no podía quedarse con Botella porque esta tenía que formar su propio equipo. Él tampoco deseaba que, por sus contactos, se empezara a especular con la posibilidad de que planeaba el salto a la empresa privada. Y defendían que ahora se planteaba estar "una temporada tranquilo". "No desea ningún cargo", sostenían.

"Está muy bien y no tengo en la cabeza otra cuestión", resaltó Cobo durante su rueda de prensa. En esta también garantizó que en este asunto no había "dobleces". Pero dentro de su formación se realizaba otra lectura. Muchos se llevaron una gran "sorpresa". Y por eso mismo le daban vueltas a lo ocurrido. Hubo dirigentes del PP que pensaron que Mariano Rajoy había vuelto a tomar una decisión salomónica. Por un lado le había concedido a Garllardón lo que más deseaba. Por otro, prescindía de su escudero para no disgustar a Esperanza Aguirre.

No hay que olvidar que Cobo denunció la "hipocresía" de la presidenta de la Comunidad de Madrid y la acusó de montar "una gestapillo" para espiarlo. Por sus palabras fue suspendido de militancia por el Comité de Derechos y Garantías del Partido Popular. Estuvo diez meses sin carnet de afiliado. Algunos conservadores no hacían suya esta teoría porque, subrayaban, Rajoy no se somete a presiones ni chantajes y además tiene buena relación con él.

En el PP hay quien piensa que Rajoy no se lo lleva para no disgustar a Aguirre

Curiosamente el Consejo de Ministros aprueba hoy una segunda tanda de nombramientos entre los que hay varios excargos de Aguirre. Ayer se contaban ocho personas. Pero pueden ser más en los próximos días. Entre los más sonados, Engracia Hidalgo, que ocupará la Secretaría de Estado de Empleo. Y hace unos días se fue Antonio Beteta con el titular de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro. Los aguirristas presumían de que el presidente del Gobierno había decidido tirar de su cantera pero conviene recordar que ambos habían quedado bastante relegados.

Los aguirristas, que siempre han pedido la cabeza de Cobo, mantenían ayer las formas por fuera pero se reían por dentro. Aguirre dijo que ella tenía "muchísimos defectos" pero no el de ser "rencorosa". "Así que pelillos a la mar con el señor Cobo", comentó. La presidenta madrileña señaló que Cobo estuvo "muy cariñoso y positivo" con ella en el discurso que realizó como portavoz del grupo municipal del PP en la investidura de Botella.

Esta última sostuvo que iba a echar "mucho de menos" a su compañero. Ahora tendrá que realizar una importante reestructuración de su gabinete. Hoy la dará a conocer. Dicen que su mano derecha podría ser el responsable de Empleo, Miguel Ángel Villa-nueva, o de Seguridad, Pedro Calvo. También tiene que buscar a alguien para el cargo que ella ha desocupado, Medio Ambiente y Movilidad. Todos dan por seguro que será el coordinador general de este área, Antonio de Guindos, según informa Ep.

También tendrá que sustituir al responsable de Hacienda, Juan Bravo, que se ha ido de subsecretario de Justicia, y a Alicia Moreno, delegada de las Artes, que dejó ayer la política tras 12 años. Independiente políticamente, lanzó un comunicado para recordar que su compromiso con la gestión pública llegó de la mano de Gallardón y ahora al igual que había empezado, acababa.

Al principio se decía que se iba a ir más gente del consistorio siguiendo los pasos de Gallardón. Pero algunos han calculado que les sale más rentable económicamente y se quedarán donde están.

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