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Detenido el presidente de la Diputación de Valencia en una operación anticorrupción

La causa se abrió por presuntos delitos de prevaricación administrativa y malversación de caudales públicos en mayo 2018. Se investigan irregularidades en la contratación de personal de alta dirección en Divalterra, antigua Imelsa, en 2015.

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El alcalde de Ontinyent y presidente de la diputación de Valencia, Jorge Rodríguez, en uno de los registros. - EFE

El Juzgado de Instrucción número 9 de Valencia ha coordinado una operación contra la corrupción en la que ha sido detenido el presidente de la Diputación de Valencia y alcalde de Ontinyent, Jorge Rodríguez, del PSPV-PSOE. Además, se ha ordenado el arresto de otras cinco personas, todos empleados de la Diputación de Valencia: el jefe de gabinete del presidente, Ricard Gallego, los cogerentes de Divalterra, un asesor de Presidencia y el letrado de Presidencia.

La causa, declarada secreta, se abrió por presuntos delitos de prevaricación administrativa y malversación de caudales públicos en mayo 2018 tras la denuncia interpuesta por la Fiscalía Anticorrupción de Valencia y se investigan irregularidades en la contratación de personal de alta dirección en Divalterra, antigua Imelsa, en 2015.

La actuación se enmarca e la llamada "operación Alquería", en la que agentes de la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) han practicado registros en la Diputación de Valencia, en las dos sedes de las que dispone el Ayuntamiento de Ontinyent, y en la sede social de Divalterra.

El magistrado instructor ha autorizado también la entrada y registro en varias viviendas particulares: la del presidente de la Diputación y las de otros investigados.

En el dispositivo, que se ha activado a las 07.30 de la mañana con registros simultáneos en las distintas sedes y viviendas, han participado, además de los agentes de la UDEF central desplazados desde Madrid, efectivos de la Unidad Central de Ciberdelincuencia y de la Jefatura Superior de Valencia.

Ábalos: Rodríguez no puede seguir

El secretario de Organización del PSOE y ministro de Fomento, José Luis Ábalos, ha tachado de hecho "lamentable" y "vergonzoso" la detención de Rodríguez, y pese a decir que no conoce los delitos que se le imputan, entiende que no puede seguir en su cargo dada la "aparatosidad" de su detención.

Asimismo, el ahora ministro de Fomento ha expresado su intuición de que el caso debe ser de calado ya que si se tratara de una contratación irregular no "merecería" el despliegue policial que se ha vivido en Valencia. 

"Espero a lo largo del día conocer lo que se le imputa, están todavía haciendo registros, pero no sé nada, entiendo que debe ser importante cuando se produce una detención con una puesta en escena así", ha explicado Ábalos en el Senado, en la que ha comparecido este martes.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha dicho que el PSOE aplicará el código ético del partido a Jorge Rodríguez, que fija no la adopción de medidas cuando se notifique la apertura de juicio. El PSPV y Compromís han calificado de "desproporcionado" el dispositivo policial desplegado y han pedido cautela, mientras desde Podemos han avanzado que se pedirá la dimisión de Rodríguez si se confirman las acusaciones.

El president de la Generalitat Valenciana y líder del PSPV, Ximo Puig, ha apelado a la prudencia hasta que se conozca "toda la información y las consecuencias desde el punto de vista jurídico". Para la vicepresidenta del Gobierno valenciano, Mónica Oltra, la operación Alquería apunta a "algo serio y feo" y ha admitido que noticias como estas son "preocupantes y desoladoras".

Culebrón judicial

La empresa pública dependiente de la Diputación de Valencia Divalterra, antes llamada Imelsa, arrastra en los últimos años y bajo mandatos políticos diferentes una historia judicial que la ha mantenido en el punto de mira.

Así, este organismo, con competencias en gestión forestal, se ha visto implicado en varios asuntos en los tribunales, desde las presuntas prácticas irregulares para financiar al PP valenciano confesadas por el exgerente Marcos Benavent —el autodenominado 'yonqui del dinero'— hasta la detención del presidente de la corporación provincial, el socialista Jorge Rodríguez, por contratos de alta dirección que se están investigando. Y todo ello, pasando por la polémica dimisión de otro exgerente, el socialista Víctor Sahuquillo, tras un informe de un auditor que apuntaba a gastos en gin-tonics apuntados como dietas.

El origen del denominado caso Imelsa se remonta al año 2014, cuando Fiscalía Anticorrupción abrió una investigación a raíz de una denuncia de EUPV en la que se aludía a una presunta trama de corrupción en la empresa. En concreto, se acusaba a Marcos Benavent de crear una empresa pantalla que facturaba a otras cinco mercantiles que a su vez cobraban a Imelsa por trabajos que presumiblemente no se realizaban. De ahí se habrían desviado diferentes comisiones, perjudicando a las arcas públicas.

Las diligencias abiertas dieron como resultado que en enero de 2016 se desarrollara una operación anticorrupción que sacudía de lleno al PP con la detención de 24 personas, entre ellas, el expresidente de la Diputación y del PP de Valencia y exalcalde de Xàtiva, Alfonso Rus; la exconcejala de Cultura del Ayuntamiento de València María José Alcón, recientemente fallecida; el exdiputado del PP en las Corts y ex secretario autonómico de Deporte David Serra; y el ex secretario autonómico de Educación Máximo Caturla.

"Dos millones de pelas"

Uno de los episodios más conocidos de esta supuesta trama son las grabaciones que se hicieron públicas en las que presuntamente se puede escuchar a Alfonso Rus contando billetes del cobro de comisiones, extremo que este siempre ha negado. En concreto, se oye como supuestamente dice: "Uno, dos, 2.000, 3.000... y 12.000 euros. Dos millones de pelas".

Una de las ramas de esta causa es el caso Taula, por el que están investigadas 50 personas, entre ellas nueve de los diez concejales del grupo municipal del PP en el Ayuntamiento de València. Se trata del 'pitufeo', el presunto delito de blanqueo de dinero para costear campañas electorales de los 'populares'.

Por otra parte, es llamativo que la diputada que denunció el caso Imelsa, actualmente vicepresidenta cuarta de la Diputación, Rosa Pérez Garijo, de EU, se encuentra investigada. La representante de Esquerra Unida ha mantenido que su citación como investigada fue "indignante", ya que fue ella quien denunció los hechos. "Es una maniobra de despiste para poner en la palestra nombres que no tocan", señaló cuando fue llamada a declarar por la Guardia Civil.

Ya en 2015, con el cambio político en las instituciones valencianas, un gobierno cuatripartito —integrado por PSPV, Compromís, València en Comú y EU— llega a la Diputación de Valencia. Unos meses después, en 2016, la empresa pública anuncia el cambio de nombre e imagen para dejar de ser Imelsa y convertirse en Divalterra.

"Déficit de reputación"

El objetivo, según se explicó entonces, era superar el "gran déficit de reputación corporativa" de Imelsa, cuya gestión investiga la justicia, y "comenzar una nueva etapa" en la que buscaba convertirse en "un referente de gestión pública eficiente".

Sin embargo, se da la circunstancia de que aquel cambio fue anunciado por los que eran gerentes de la entidad: el socialista Víctor Sahuquillo (PSPV), que acabó dimitiendo tras conocerse un informe de un auditor interno que cuestionaba fraccionamiento de contratos y la inclusión de bebidas alcohólicas, gin tonics, como dietas; y Agustina Brines, de Compromís, una de las personas contra las que se ha dictado una orden de detención dentro de la 'operación Alquería'.

La historia 'negra' de esta empresa pública ha vivido hoy un nuevo acto con 'Alquería', la operación que coordina el Juzgado de Instrucción número 9 de València y en la que ha sido detenido el presidente de la Diputación de Valencia, alcalde de la localidad de Ontinyent y portavoz del PSPV, Jorge Rodríguez.

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