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Docentes y alumnos piden apartar a un catedrático

OLIVIA CARBALLAR

"Pedimos al rector que no mire para otro lado, que el servicio de prevención de riesgos laborales ponga en marcha un protocolo para casos de acoso y adopte medidas cautelares. Si no lo hace en este caso, ¿cuándo lo va a hacer?", denunció ayer el profesor de Biología y delegado del Sindicato Andaluz de Trabajadores en la Universidad de Sevilla (SAT-US), Jesús Castillo.

El sindicato convocó ayer una concentración en el patio de la Facultad de Ciencias de la Educación tras las denuncias presentadas por dos profesoras y una becaria por acoso sexual y laboral contra el catedrático de Educación Física S. R. G, como adelantó Público el pasado 24 de febrero. "La Universidad tiene una estructura piramidal, de la Edad Media, donde estos casos se ven como algo normal y no lo toleraremos", añadió Castillo durante el acto, en el que participaron unas 120 personas, entre profesores y alumnos.

La Universidad abrió un expediente disciplinario al profesor –que fue decano–, lo paralizó el mismo día y envió el caso a los tribunales ante la gravedad de las denuncias, pero no adoptó ninguna medida para proteger a las jóvenes, como pidieron en varias ocasiones. La consejera andaluza para la Igualdad y Bienestar Social, Micaela Navarro, envió incluso un escrito al rector, Joaquín Luque, para que considerara las medidas solicitadas por las chicas recordando que la Ley para la Promoción de la Igualdad de Género obliga a las administraciones públicas a "tratar y prevenir" con las medidas que sean necesarias las conductas denunciadas, "sin perjuicio de la responsabilidad penal, laboral y civil que se derive".

También en la concentración, varias profesoras que imparten un máster de género en la Universidad de Sevilla exigieron medidas cautelares, la puesta en marcha de un protocolo específico y la prestación de ayuda psicológica a las denunciantes. "Está bien enviar el caso a la Fiscalía. Pero este señor sigue dirigiendo un departamento y tiene que ser retirado cautelarmente; la Universidad tiene que actuar de modo ejemplar y presentarse como acusación particular", afirmó María del Mar González, profesora del máster. Varias docentes tienen previsto reunirse hoy con el rector, a quien le enviaron un escrito la semana pasada.

Sin protección

El caso fue denunciado ante el Rectorado el pasado noviembre. Ayer, un portavoz de la Universidad confirmó a este periódico que la institución ha ofrecido en estos días apoyo jurídico y psicológico a las jóvenes. Sobre las medidas cautelares, afirmó que, como el caso está ya en los tribunales, puede adoptarlas el juez, lo que implicaría "más garantía jurídica".

No obstante, mientras el juez decide, las chicas siguen a las órdenes de este catedrático y tienen paralizados proyectos. Las tres, que reciben ya apoyo psicológico y jurídico del Instituto Andaluz de la Mujer, están siendo medicadas y dos están de baja. Ayer no asistieron al acto porque les "tiemblan las piernas", pero enviaron un texto de agradecimiento.

"En esta Universidad siempre se señala a la víctima", dijo Cristina Ibáñez, de la Plataforma por una Universidad Pública, Democrática y de Calidad. "Es una forma cobarde de maltrato, pedimos que sea inhabilitado como docente y que la Universidad se moje", afirmó Lucía, de Modelos en Vivo de Bellas Artes. Este periódico ha intentado en múltiples ocasiones, sin éxito, contactar con el profesor denunciado.

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