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"Espero audacia de Zapatero al afrontar el problema vasco"

Entrevista a Joseba Azkarraga, consejero vasco de Justicia y hombre fuerte de EA en el Gobierno vasco. 

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Joseba Azkarraga, consejero vasco de Justicia, Empleo y Seguridad Social y hombre fuerte de EA en el gabinete del lehendakari Ibarretxe, sostiene en esta entrevista que la hoja de ruta del Gobierno vasco es irrenunciable para su partido, que exigirá al PNV que 'los compromisos que hemos firmado juntos se cumplan en sus términos', y que el presidente José Luis Rodríguez Zapatero debe actuar con la 'audacia necesaria para afrontar el problema vasco', sin sucumbir 'a la presión de la derecha'.

A la vista del discurso del PNV en el Aberri Eguna, ¿cree que ha renunciado ya a seguir los pasos de la hoja de ruta del tripartito?

Considero que la posición del PNV le corresponde expresarla al PNV. Hasta este momento, y que yo sepa, no ha renegado de la propuesta que en nombre del Gobierno vasco presentó el lehendakari Juan José Ibarretxe, el 28 de septiembre de 2007 en el Parlamento vasco. Sigue en vigor.

¿Es posible que el PNV haya rebajado, simplemente, el tono reivindicativo para favorecer la negociación con el Gobierno?

Perdone que insista. Pero lo que considero más adecuado es que de la estrategia del PNV responda el PNV.

¿A qué atribuye que Iñigo Urkullu se muestre dispuesto a firmar un 'acuerdo singular' con Zapatero, pese a que EA, ELA o ETA le acusen de 'vender Euskadi'?

Primero, creo que lo de la venta es una interpretación libre. Más exactamente, Iñigo Urkullu aseguró su decisión de pacto, independientemente de que lo 'niegue' EA, ELA o ETA. En segundo lugar, reconozco mi indignación porque se sitúe a nuestro partido en el mismo plano que a ETA, porque esta organización carece de toda autoridad política y democrática. Eso supone caer en la misma estrategia que utiliza la derecha más rancia y vieja. En tercer lugar, hay deslealtades que ni siquiera en política tienen una explicación. EA jamás pedirá responsabilidades al PNV por su estrategia de partido; lo que sí haremos es exigir que los compromisos que hemos firmado juntos se cumplan en sus términos.

¿En qué situación queda ahora el lehendakari Ibarretxe?

El lehendakari está en la misma situación que estaba en octubre o en enero o en marzo. Está con la mano tendida para abrir un diálogo que el tripartito desea fructífero. No sé si entienden ustedes que no nos jugamos intereses de partido, que esto no es una subasta; estamos tratando de encarar la salida a un problema pendiente desde hace dos siglos que debe tener una solución democrática.

Tras las elecciones, ¿estamos en un nuevo escenario en el que los intereses del PNV pueden obligar al tripartito, y al propio lehendakari, a renunciar a la hoja de ruta y a celebrar la consulta?

Se estará equivocando quien ponga sus intereses particulares por encima de la necesidad de asegurar un futuro de convivencia en nuestro pueblo donde ciudadanos libres pueden decidir libre y pacíficamente su futuro.

Si el PNV y EB renunciaran a la consulta, ¿cuál puede ser la respuesta de EA, podría darse incluso su salida del Gobierno?

Ya sabe usted que cada tiempo tiene su afán. En estos momentos, el tripartito está a la espera de que se inicie el diálogo con el presidente del Gobierno y nuestro objetivo es que ese diálogo camine hacia el acuerdo. No entro en otras hipótesis. No adelantemos acontecimientos, pero sobre lo que no tengo ninguna duda es que en junio se celebrará un debate en el Parlamento vasco y que allí se tomarán decisiones con los votos de todos.

¿EA se pensará ir en coalición en las próximas elecciones autonómicas, si el PNV renuncia a seguir la hoja de ruta?

Quisiera recordar que la decisión de mi partido de comparecer en coalición con el PNV fue estrictamente coyuntural. Nuestras resoluciones congresuales han dejado muy claro que las alianzas preelectorales se analizarán cuando las excepcionales circunstancias lo requieran. Lo que le puedo decir en este momento es que esa reflexión ni siquiera se ha planteado.

Zapatero ha salido reforzado de las urnas. Si antes de las elecciones ya rechazaba la consulta, ahora desde luego parece que no tiene nada que ganar. ¿Qué espera de él?

Espero la audacia necesaria a la hora de afrontar un problema pendiente de gran calado político como es el problema vasco. Espero que no se quede en las palabras y pase a los hechos; espero que no sucumba a la presión de una derecha que ni cree en el Estado plurinacional ni le interesa la normalización política de Euskadi. Espero un diálogo de verdad, sin límites ni condiciones.

Zapatero ya ha advertido de que ahora tiene 'más autonomía' para gobernar. ¿Cómo interpreta estas palabras de cara a Euskadi?

Pues si lo que dice es que hasta ahora no ha gobernado con autonomía, deberá aclarar qué o quién se lo ha impedido. Desde luego, no ha sido el nacionalismo vasco democrático quien le ha puesto zancadillas. Al contrario, hemos respaldado actuaciones orientadas a la paz y lo seguiremos haciendo cuando sea necesario y se den las condiciones.

A su juicio, ¿qué política debería seguir el presidente en la nueva legislatura para favorecer un escenario que pueda propiciar la paz definitiva en Euskadi?

La política del diálogo y del respeto a los principios democráticos. No hay otra mejor para avanzar hacia la paz, aunque es ETA quien debe dar el primero e inequívoco paso abandonando la violencia.

ETA trató de marcar su impronta en las elecciones con el asesinato de Isaías Carrasco. ¿Qué espera de la banda a partir de ahora?

Desgraciadamente, los hechos nos demuestran que de ETA siempre debemos esperar lo peor. Otra cosa muy distinta es lo que yo le exijo a ETA. Y lo que le exijo es algo tan sencillo como que respete la palabra del pueblo vasco, que mayoritariamente, una y mil veces, le ha dicho ¡no!.

Los partidos discuten ahora una moción de censura contra ANV en Arrasate. ¿Cuál es su postura?

Un equipo de personas incapaz de rechazar el asesinato de uno de sus convecinos no puede estar dirigiendo la institución que representa a esa comunidad. Hacer política en un Ayuntamiento no es sólo tomar decisiones que afectan al urbanismo, a las infraestructuras o a la cultura. Es respetar los derechos de todos y cada uno de sus ciudadanos, empezando por el de la vida, y hacer de ello un principio irrenunciable.

¿La situación actual es peor que la anterior al proceso de paz?

La izquierda abertzale es un sector social presente en la sociedad vasca y, como todos los demás, deberá ser tenido en cuenta. La política de ilegalizaciones no conduce a ninguna parte, pero en todo caso, recordaré que el frustrado proceso de paz se dio con Batasuna ilegalizada. Sus líderes estaban procesados, y sin embargo, fueron interlocutores. Hay una gran hipocresía. Y sí, creo que la situación es peor porque ha cundido la desesperanza entre los ciudadanos, pero todo se podría enmendar si hubiera voluntad.