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El Estatuto manchego, a punto de naufragar en el Congreso

Las diferencias entre PSOE y PP hacen difícil conseguir hoy un acuerdo

C. M.

Después de dos años tramitándose en el Congreso, llega la hora de la verdad para la reforma del Estatuto de Castilla-La Mancha. Esta tarde, la Comisión Constitucional del Congreso debatirá y votará el texto que salió de la ponencia, con la política del agua como arma arrojadiza entre los dos grandes partidos, PSOE y PP. La posibilidad de que la reforma del Estatuto castellano-manchego no prospere y vuelva a las Cortes autonómicas está abierta .

El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, pidió ayer por e-mail a la secretaria general del PP y presidenta de esta formación en la comunidad, María Dolores de Cospedal, su 'propuesta concreta' para alcanzar un acuerdo. Los conservadores ultimaban ayer una nueva propuesta que darán a conocer hoy a los socialistas. 'Estamos convencidos de que el PSOE no la va a poder rechazar', aseguran fuentes del PP, que afirman que la oferta ha sido consensuada entre el presidente de Murcia, Ramón Valcárcel, el presidente de la Generalitat, Francico Camps, y la secretaria general del PP. Los dos primeros han sido especialmente críticos con Cospedal por haber apoyado la reforma en las Cortes castellanomanchegas y han obligado a los conservadores a tener una posición más tibia con el Estatuto a su paso por la Cámara Baja. De hecho, se abstuvieron en la fase de ponencia. Otras fuentes del PP ponían en duda que Cospedal, Camps y Valcárcel fuesen capaces de llegar a un acuerdo en este tema.

En su misiva digital, Barreda trasladó a la número dos del PP su 'oposición a cualquier nuevo retraso en la tramitación' del Estatuto, 'así como a rebajar ni una sola gota de agua de la que recoge el texto aprobado por la ponencia'. Será complicado que los socialistas manchegos acepten la nueva oferta que el PP planteará hoy in extremis. Entre otras razones porque, según dicen, ellos ya han movido posiciones. Las diferencias con el Partido Socialista de la Comunitat Valenciana, con el PSOE de Ferraz e incluso con la Moncloa les obligó a ello. En el plazo de enmiendas renunciaron en la política del agua al trasvase Tajo-Segura, que fue sustituido por una reserva hídrica de 4.000 hectómetros cúbicos para Castilla-La Mancha, en línea con una de las enmiendas presentadas por el PP, aunque este partido la reducía a sólo 600 hectómetros.

El portavoz del Grupo Socialista en el Congreso, José Antonio Alonso, defendió ayer la propuesta del PSOE, que califica de 'razonable y perfectamente consensuable', y criticó la indefinición del PP en este asunto. Por ello, conmina a los conservadores a 'definirse'. La hora límite será las 16.00 horas de hoy, cuando está previsto que comience la Comisión Constitucional.

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