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Freno a un sector motor de la economía

GLÒRIA AYUSO

La industria del automóvil es una de las más afectadas por la huelga del transporte de mercancías. El motivo se encuentra en el sistema de trabajo del sector, llamado just in time (al momento). El viernes empezó a recuperarse, aunque no será hasta mañana cuando todo su engranaje funcione con normalidad.

Un vehículo se nutre de centenares de componentes. Las plantas automovilísticas recortan costes evitando el almacenaje de las piezas. Las reciben de cada uno de los proveedores a tiempo real, para ser utilizadas muy poco después. Sólo Seat asegura que recibe componentes de 1.100 camiones al día. Con la huelga, la falta de suministro paralizó en pocas horas las cadenas de montaje en buena parte de las 18 fábricas de automoción de todo el territorio. La solución que han previsto las compañías es la presentación de expedientes de regulación de empleo temporales para los días que no han fabricado, puesto que miles de trabajadores se han quedado de brazos cruzados.

El sector supone el 6% del PIB español. Emplea a 70.000 personas de forma directa, que trabajan en las plantas de Seat, Ford, Mercedes, Citroën, General Motors, Nissan, etc. Pero en total, da trabajo a más de 300.000 si se suman los trabajadores de las industrias auxiliares de componentes, que a su vez también se paralizaron al no poder recibir ni entregar material.

Los fabricantes alegan motivos de "fuerza mayor" para presentar expedientes, al tratarse de un factor externo el que ha paralizado su actividad. La Asociación Española de Fabricantes de Automóviles (Anfac) apuntó que un día sin producción significa que se dejan de fabricar 13.000 vehículos. Aunque las interrupciones han sido parciales, sólo Seat cifra que de lunes a viernes dejó de producir 5.400, mientras que la planta de Zaragoza de General Motors restó otros 3.000.

Seat, Volkswagen Navarra y IAC Group presentaron ERE, y Ford y Nissan contemplan esta posibilidad. El expediente de Seat, que la dirección y el comité empezarán a negociar el lunes, es el de mayores dimensiones, puesto que afecta a 8.806 personas, el 65% de la plantilla. La mayoría son obreros, aunque también se incluyen 146 administrativos y 506 técnicos. Si prospera, el personal cobrará el paro (un 65% del salario) en los días que no ha producido. De esta manera, las empresas salvan el tener que desembolsar los salarios correspondientes. CC OO, UGT, CGT y USOC son contrarias a esta medida al considerar que la empresa es la que tiene que asumir el coste del percance, y no los trabajadores. Consideran además que las arcas públicas no son las que deben pagar el pato. El propio ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, alertó a las empresas que la huelga no les puede servir de "excusa" para la presentación de expedientes.

"Se alertó al Gobierno de lo que podía pasar la semana anterior a la huelga, para que tomara las medidas necesarias para garantizar el suministro", asegura un poravoz de Anfac. El sector remarca que el problema ha sido doble: por una parte, al no llegar los componentes, no se pudo fabricar. Por otra, tampoco se pudieron distribuir los coches producidos, para los que tampoco hay espacio donde acumularlos en stock.

Anfac recuerda que la huelga tiene lugar en un momento delicado. La desaceleración económica a conllevado una caída de ventas que no se conocía en diez años. En mayo bajaron un 24% respecto al mismo mes de 2007, y desde principios de año el descenso acumulado es del 14,3%.

Sin embargo, la producción se ha mantenido gracias a las ventas a Europa, el principal mercado. Por ello, los días de paro y falta de fabricación pueden dañar también la buena marcha del comercio exterior. Anfac recordó que cualquier problema puede suponer una desventaja para que las matrices decidan producir en otro país, dado que ninguna de las marcas es española. Que Seat siga fabricando en Martorell es decisión de la alemana Volkswagen.

Nissan, Ford, Mercedes y Seat recuperaron la producción el viernes. En Seat, la maquinaria funcionó al 80% porque los componentes de proveedores del País Vasco, Cantabria y Francia tardaron más en recibirse, puesto que las fábricas que los producen también han sufrido la falta de suministros y van atrasadas en sus pedidos. Por ello, la cadena no rodará al 100% hasta mañana. Ahora, Seat cruza los dedos para que no le afecte la protesta de transportistas franceses prevista para dentro de 24 horas.

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