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El Gobierno ignora las peticiones de comparecencias por Bankia

Rajoy no contesta y Sáenz de Santamaría recuerda que con el PSOE los banqueros tampoco comparecían en el Congreso

ELENA HERRERA

No estaba en el orden del día, pero la sombra de la crisis de Bankia ha vuelto a planear este miércoles en la sesión del control al Gobierno en el Congreso de los Diputados. El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, y la portavoz de los socialistas en la Cámara, Soraya Rodríguez, han pedido al Ejecutivo que facilite la comparecencia en el Parlamento de los "gestores, supervisores y responsables políticos" de la entidad a la que el Gobierno inyectará un total de 23.500 millones de euros de dinero público. Como respuesta, silencio o miradas al pasado, a la gestión de José Luis Rodríguez Zapatero.

El líder de los socialistas ha aprovechado una pregunta al presidente sobre la última cumbre informal de la UE para pedirle a Rajoy y a su partido que, en un ejercicio de "transparencia", faciliten que los responsables de Bankia den explicaciones en sede parlamentaria para que los ciudadanos sepan "exactamente lo que pasó" en la entidad, conozcan el proceso que se va a seguir tras su intervención y "tengan garantías de que no se va a perder ni un euro público". Rajoy dio la callada por respuesta y como si de un diálogo de sordos se tratara, se limitó a contestar con la respuesta que tenía preparada sobre la cita europea. Ni una palabra sobre Bankia o la comparecencia de sus responsables.

Frente a la cordialidad con la que se han tratado Rajoy y Rubalcaba, la riña la han protagonizado la portavoz del PSOE, Soraya Rodríguez, y la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. La primera le ha interpelado sobre la política informativa del Ejecutivo y le ha emplazado a impedir el "veto vergonzoso" del PP para que se produzcan las comparecencias necesarias para explicar la delicada situación que atraviesa la entidad que hasta el pasado 7 de mayo dirigía Rodrigo Rato y que ha protagonizado el mayor rescate bancario de la historia de España. La segunda, ha respondido reprochando al PSOE su petición de comparecencias con luz y taquígrafos cuando, con Zapatero, todas las explicaciones que se dieron sobre la reforma financiera fueron a puerta cerrada en la subcomisión del fondo de reestructuración bancaria.

"Ahora nos piden otra cosa. Primero pónganse de acuerdo ustedes antes de plantearlo a la Cámara", ha apostillado Sáenz de Santamaría en relación a las distintas opiniones que existen en el seno del PSOE sobre la posibilidad de respaldar una comisión de investigación sobre Bankia.

A pesar de que el PP ha incumplido no pocas de las propuestas que llevó en el programa electoral con el que concurrió a las últimas generales, la mano derecha de Rajoy en el Gobierno se ha permitido sacar pecho y ha asegurado que la política informativa del Ejecutivo ha mejorado respecto al anterior porque, ha matizado, ahora se dice "la verdad a los españoles", en tanto que al de Zapatero, ha abundado, habría que pedirle, "dimisiones retroactivas". "Vale ya, por favor. Practique la transparencia que predica", le ha contestado la portavoz socialista a la vicepresidenta, tras de denunciar que el Gobierno carece de hoja de ruta y actúa "improvisando y a trompicones".

Rodríguez también ha afeado a la vicepresidenta que el pasado 18 de mayo "ocultara" los datos sobre la desviación del déficit de Madrid o País Valencià o que tras el último Consejo de Ministros dijera que no conocía la cuánto dinero había que inyectar en Bankia, cuando un día después se supo que serían 19.000 millones y a través de una inyección de capital de deuda pública.

Frente a las controversias internas, el Pleno de este martes ha puesto de manifiesto la voluntad de "consenso" que PP y PSOE tienen a la hora de enarbolar juntos una posición común frente a la UE. Rajoy y Rubalcaba han mostrado su disposición a seguir hablando antes del Consejo europeo que se celebrará a finales de junio. "Europa nos debería unir", ha aseverado el jefe del principal partido de la oposición, que ha considerado que, a pesar de las "muchas cosas" que separan a ambos mandatarios, ambos deberían acordar un plan de crecimiento que beneficie a España antes de la próxima cita europea.

El presidente del Gobierno, por su parte, se ha mostrado dispuesto al diálogo con Rubalcaba cuando este lo estime "oportuno" y no ha descartado las propuestas de Rubalcaba, basadas en el crecimiento. También ha hablado de los eurobonos como uno de los debates que tienen que tener lugar en el seno de la UE.

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