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Un grupo de discapacitados se encierra en contra de los recortes

La Fundación Benito Ardid de Zaragoza denuncia que el gobierno de Aragón está intentando "asfixiar" a las asociaciones de discapacitados psíquicos

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Discapacitados psíquicos con sus familias y trabajadores de residencias y de centros especiales de empleo han iniciado hoy un encierro indefinido en Zaragoza convocado por la Fundación Benito Ardid para protestar por el recorte de las ayudas al sector y el retraso en el pago de las plazas concertadas. Según ha explicado hoy el presidente de esta fundación, José María López, el encierro es el inicio de una serie de movilizaciones para denunciar un intento de 'asfixia' de las asociaciones de discapacitados psíquicos por parte del gobierno aragonés para volver al antiguo modelo de 'beneficencia'.

López, tras subrayar que las movilizaciones cuentan con el apoyo del 80% de las asociaciones de discapacitados, ha acusado al ejecutivo autonómico de 'mentir' en relación al mantenimiento de las ayudas al sector y de poner 'en peligro' un modelo de integración sociolaboral que 'había acabado con la caridad'. En concreto, ha responsabilizado al Instituto Aragonés de Empleo (Inaem) de recortar un 25 % la subvención salarial a las personas discapacitadas que desempeñan su labor en los centros especiales de trabajo, de demorar 'intencionadamente' su pago y de eliminar las ayudas a las unidades de apoyo creadas en estos talleres.

López ha denunciado, asimismo, la supresión de la ayuda de 600.000 euros que concedía anualmente el gobierno aragonés para la creación de empleo para personas con discapacidad y los dos millones de euros con los que complementaba anualmente los programas de política de empleo, puestos en marcha desde Madrid, y que garantizaban el mantenimiento de los más de mil puestos de trabajo existentes en el sector.

'Saldremos con el tema arreglado, o no saldremos', afirman los manifestantes 'No hay dos millones para salvar mil puestos de trabajo, pero hay muchos para otras cosas; y es que a lo mejor los necesitan para salvar a un banco, o para Aramón o para los de las motos', en alusión al circuito de Motorland en Alcañiz, ha ironizado. Ramos también ha dirigido sus críticas al gobierno autonómico por recortar en un 60% las ayudas que canalizaba a través del Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS) para el mantenimiento de los centros y de las residencias para discapacitados psíquicos.

Ha asegurado, además, que la decisión de la administración autónoma de pagar las plazas concertadas en estos centros a 90 días ha llevado a las asociaciones a una situación de 'asfixia económica' que les ha obligado a dejar sin pagar las últimas nóminas de sus trabajadores. El responsable de la Fundación Benito Ardid ha explicado que esta situación de 'asfixia' les impide pagar los sueldos de 640 euros a los trabajadores discapacitados de los centros especiales y los situados entre 900 y 1.000 que perciben las plantillas de contratados que, según ha afirmado, ya aceptaron reducirse el sueldo recientemente en un 9%.

Tras resaltar que sólo a su organización se le adeudarán a finales de este mes alrededor de 600.000 euros, López ha expresado la voluntad de sus organizaciones de no ceder en sus reivindicaciones y de mantener el encierro hasta conseguir una solución. 'Estamos mal pero no acojonados, y nos vamos a encerrar, y cuando salgamos saldremos con el tema arreglado o no saldremos', ha advertido.

Una trabajadora discapacitada de uno de los centros especiales de empleo, María Pilar Soria, ha expresado su malestar por unos recortes que, según ha afirmado, les impide llevar una vida 'como personas'. 'Quiero reivindicar que necesito mi puesto de trabajo, porque si no, no puedo vestirme, ni comer ni tener sanidad, y quiero dar las gracias a estas personas [los responsables de las asociaciones] porque si no fuera por ellos nuestra vida no valdría nada', ha añadido.