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La homologación de médicos extranjeros se regulará mejor

Un real decreto permitirá el reconocimiento de especialistas de fuera de la UE

JUANMA ROMERO

El Gobierno ha decidido abrirle la puerta a los médicos y enfermeros extranjeros. Con toda la prudencia y toda la cautela, para no generar alarma. En la primera quincena de julio, el Ejecutivo presentará a las comunidades autónomas un borrador del real decreto que permitirá reconocer a los especialistas que se hayan educado fuera de la Unión Europea, “salvaguardando todas las exigencias de calidad en la formación”. La medida exigirá el desarrollo del artículo 18 de la Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias, de 2003.

Fue el propio José Luis Rodríguez Zapatero quien solemnizó ayer el anuncio en la sesión de control al Gobierno en la Cámara Alta. Y lo hizo en su respuesta al senador Carles Bonet, portavoz de Entesa Catalana, el grupo que aglutina a PSC, ERC, Iniciativa per Catalunya Verds y Esquerra Unida i Alternativa.

Zapatero, antes de lanzar la noticia, tomó aliento con las cifras positivas de su Ejecutivo. Reseñó los 5.956 títulos de Medicina homologados en la legislatura anterior (un 98% más). También el registro de profesionales sanitarios que Sanidad ultima para tener todos los datos centralizados. Y sacó pecho del aumento de plazas de médicos internos residentes (MIR), “un 15% desde 2003”. La previsión del Ejecutivo es que pueda crecer más el número de médicos en los próximos cinco años, hasta 2.000. Ese refuerzo, asumió el presidente, conlleva el “incremento de hospitales acreditados que acojan la formación” de los especialistas”.

En ese eslabón engarzó Zapatero el segundo anuncio: que el Ministerio de Defensa “está trabajando” con las CCAA para “utilizar su red sanitaria”. Es decir, Defensa prestará sus hospitales militares para que los MIR puedan formarse en ellos. Con todo, la propuesta no se juega sólo entre el ministerio de Carme Chacón y las autonomías: deberá ser vista por el Consejo Interterritorial de Salud.

 


El pasado día 2, la consellera de Salud de la Generalitat, Marina Geli, solicitaba soluciones urgentes a la falta de médicos que sufre el sistema sanitario catalán. Sus propuestas fueron permitir trabajar a los médicos cuyo título ya se hubiera homologado y que están en espera de que se haga lo propio con su especialidad —un farragoso proceso que en ocasiones se alarga hasta dos años— y permitir la contratación de los residentes de cuarto año de la especialidad de Familia. Esta propuesta despertó recelos, y el presidente del Colegio de Médicos de Barcelona, Miquel Bruguera, recordó que “no se puede ejercer sin el título homologado”.

En el año 2007, Catalunya solicitó a través de los consulados un total de 648 profesionales sanitarios. Este mismo año la Generalitat ha estimado que le faltan, con carácter urgente, 532 profesionales, de los que 122 son médicos. A largo plazo, el Govern ya ha solicitado la contratación de 962 profesionales sanitarios —287 médicos— lo que supone dos tercios del total de las solicitudes presentadas por el resto de comunidades. En 2006, los médicos extranjeros contratados (4.273) superaron a los licenciados en España (4.100).

 

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