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La huelga de unos padres contra la Xunta para defender el transporte escolar de una zona montañosa de Lugo

Los taxistas de la zona del Fogoso do Courel llevan 30 años recogiendo a los infantes en la puerta de sus casas para dejarlos en el colegio. La Xunta ha sacado un concurso público debido a la caducidad de los contratos de transporte con unas normas que los conductores no pueden asumir.

Protestas por el transporte escolar en Fogoso do Courel
Cartel de apoyo a las protestas. Fuente: Redes sociales del Anpa do Courel. Redes sociales del Anpa do Courel.

Fogoso do Courel es un municipio de una sierra luguesa. Desde hace 30 años, un servicio de taxis se encarga de recoger a 40 niños en sus respectivos hogares para dejarlos en el único colegio del lugar, el CPI Poeta Uxío Novoneyra. La Xunta abrió un concurso público con unas condiciones de transporte que menguarían la calidad del servicio actual. Este lunes la administración ha tenido que paralizar este proceso debido a las protestas de los padres.

Las asociaciones de madres y padres (Ampas) se enteraron de la noticia por la prensa y convocaron una huelga que sigue vigente desde el 8 de enero, las aulas continúan vacías. Aunque no pueda participar, el profesorado del colegio de educación infantil, primaria y secundaria también apoya la causa. El propósito del cambio anunciado por la Consellería de Educación afecta no sólo a este municipio, sino a un lote de seis ayuntamientos, y en las normas que ha compartido la administración es muy difícil encajar los servicios que prestan los taxistas de la zona, ya que tendrían que dar servicio también a otras localidades. Puede haber hasta 60 kilómetros de distancia entre ellas. Las Ampas defienden mantener el servicio actual de transportes y piden la suspensión del nuevo procedimiento de licitación, así como convocar uno nuevo con unas condiciones que los taxistas puedan cumplir.

Según esgrime la Consellería de Educación, se está siguiendo lo establecido en la Ley de Contratos Públicos y en las directivas europeas en materia de transporte. La Xunta inició la licitación de 57 lotes y Fogoso do Courel "no puede quedar al margen de la normativa vigente", detalla. Este lunes Educación decidió paralizar el plazo de presentación de ofertas que terminaría el 18 de enero, para "analizar las diferentes alegaciones recibidas de diversos colectivos implicados en el proceso" y a partir de ahí tomar una decisión: que las empresas se puedan presentar o mantener el modelo actual.

El contrato estaría en vigor los dos próximos cursos, que se podrían prorrogar. El Conselleiro de Educación, Román Rodríguez, se reunió con la alcaldesa del PP para comunicárselo, Lola Castro, regidora que se había posicionado en contra de la decisión adoptada por la Xunta. "Una vez determinado el alcance de estas rectificaciones, se procederá a reanudar o prorrogar los plazos iniciales de presentación de ofertas", sostiene la Consellería. Como la Administración puede retomar el proceso en cualquier momento, los padres continuarán con las protestas como hasta ahora. Creen que sus peticiones no van a ser atendidas y que la Xunta ha decidido pararlo -que no suspenderlo- para apaciguar los ánimos debido al revuelo en redes sociales.

La presidenta del Ampa, Pilar Veiga, explica a Público que en el caso de O Courel debería figurar como un lote único y no unirse a una multitud, para estar en "igualdad de condiciones" que otros lugares. "Con los minibuses los niños van a tener que hacer recorridos más grandes, están sacando trabajo al rural, no se puede permitir que ocurra esto cuando a la vez se pretende potenciarlo con el fondo Feder (Fondo Europeo de Desarrollo Regional)".

Los taxistas, autónomos y residentes en el municipio, utilizan vehículos de siete a nueve plazas y realizan cada día seis líneas. En el pliego aprobado por la Xunta se prevé reducir el número de líneas de transporte y sustituirlos por buses o minibuses. Los taxistas consideran que la suya es la alternativa más segura por las condiciones climatológicas de la Serra do Courel, así como por las carreteras estrechas y la ausencia de marquesinas para que el estudiantado se cubra en caso de lluvia. Por el contrario, con el nuevo método los infantes pasarían más de una hora en el autobús debido a la distancia entre municipios y a que circulan a menor velocidad, algo que está prohibido por ley.

Pedro lleva solo cinco años ejerciendo de taxista en O Courel. Su hija no tenía cómo llegar a la escuela, su padre se puso en contacto con la Administración y acordó una ruta de la que se hizo cargo. Él mismo cuenta a Público que se hizo taxista por su hija y que no podría continuar realizándola por las normas de la Xunta. "Tal y como está es imposible cumplirlo porque son seis ayuntamientos para cubrir. Hay que tener unos medios materiales, diez microbuses de diez a veinticinco plazas y cuatro furgonetas. Está pensado para grandes empresas", alega.

Además de encargarse del transporte escolar, estos profesionales son taxistas de O Courel a tiempo completo. Pedro explica que hace unos años en el rural había más población y menor cantidad de coches, por ello el servicio de taxis era más rentable, los habitantes los precisaban para desplazarse a los hospitales y a las ciudades. Ahora acontece al revés, la despoblación provoca que la juventud se traslade a vivir a la ciudad, sumado a que el número de vehículos por familia ha aumentado. De momento, encargarse del estudiantado es un "complemento fundamental" para conductores como Pedro, que teme que si no puede continuar con el servicio tenga que deshacerse de la licencia y abandonar O Courel.

Los padres han difundido a lo largo del proceso las protestas por las redes sociales donde han encontrado el apoyo de otros Ampas y colectivos de Galicia. Este miércoles han convocado una manifestación ante la sede de la Xunta en Lugo a las doce del mediodía. La alcaldesa, que apoyó la causa en un inicio, no asistirá, y agradeció al Gobierno gallego la paralización del concurso. "Se puede considerar un paso, para nosotras no es una victoria", añade la presidenta del Ampa, Pilar Veiga.

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