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La Iglesia advierte de que vivimos en una "sociedad enferma"

El matrimonio homosexual y la ley del aborto fomentan, según la Conferencia Episcopal, 'la cultura de la muerte'

EFE

Leyes como la del matrimonio homosexual y el aborto son la prueba de que vivimos en una 'sociedad enferma'. Ese es el mensaje del último documento elaborado por la Conferencia Episcopal Española, titulado La verdad del amor humano. Orientaciones sobre el amor conyugal, la ideología de género y la legislación familiar. Los obispos advierten de que la llamada 'ideología de género', según la cual 'cada uno puede optar en cada una de las situaciones de su vida por el género que desee, independientemente de su corporeidad', señala la CEE, conduce a la 'deshumanización'del ser humano y a una cultura 'que no genera vida y que vive la tendencia cada vez más acentuada de convertirse en una cultura de muerte'.

Estos son algunos de los argumentos desarrollados por los obispos en este documento aprobado por la Asamblea Plenaria del pasado mes de abril y hecho público hoy. A lo largo de seis capítulos, los obispos defienden el amor conyugal, el matrimonio y la familia como los únicos ámbitos en los que el ser humano se desarrolla en plenitud y advierten sobre las consecuencias sociales de una 'cultura anclada en la llamada revolución sexual, influida por la ideología de género, presentada jurídicamente como nuevos derechos y difundida a través de la educación en los centros escolares'.

Así, la CEE llama la atención sobre las nuevas circunstancias en las que se desarrolla la vida familiar y destaca la presencia en la legislación española de presupuestos que devalúan el matrimonio y causan la desprotección de la familia. Además, alertan del camino al que, según ellos, nos conduce la idelogía de género: 'Se trata de ir a una sociedad sin sexos y sin géneros, en la que el ideal del nuevo ser humano estaría representado por una hibridación que rompiera la estructura dual hombre-mujer, masculino-femenino. Una sociedad, por tanto sin reproducción sexual, sin paternidad y sin maternidad', que estaría confiada únicamente a la 'ciencia, a la biomedicina, la biotecnologia y la ingeniería política'.

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