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El Impuesto sobre el Patrimonio tensa las relaciones en el Gobierno

Blanco apunta a un mínimo exento de "aproximadamente" un millón y Rubalcaba, a unos 500.000 euros

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Si se consuman los pronósticos de las encuestas para las elecciones del 20-N, la recaudación que se obtenga de reactivar el Impuesto sobre el Patrimonio la gestionará un Gobierno presidido por el PP, pero el desgaste ya lo está sufriendo el PSOE. La aprobación de esta medida ha provocado serios enfrentamientos en el seno del Ejecutivo y de la cúpula socialista, tanto por la cuantía del mínimo exento, como por ver "quién se cuelga la medalla" de restablecer lo que ha dado en llamarse "impuesto para los ricos", si bien las grandes fortunas podrán seguir refugiándose en las sociedades de inversión de capital variable (sicav).

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El mínimo exento, junto con los demás detalles del decreto ley, está previsto que se dé a conocer hoy por la vicepresidenta económica, Elena Salgado, anticipándose a la reunión del Consejo de Ministros, a la que se había remitido hasta ahora para justificar su hermetismo.

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Zapatero ha sido reticente a que el listón quede por debajo del millón

La justificación oficial de esta insólita circunstancia la presentación pública de la medida antes de su aprobación colectiva por el Gabinete es que la complejidad del impuesto requiere de "una explicación técnica" y Salgado no podrá estar en la reunión del viernes, ya que esta tarde viaja a Varsovia (Polonia) para participar en una reunión de los ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea. Pero, tras este anticipo, subyacen también los roces con el portavoz del Gobierno, José Blanco, quien ayer irritó a la vicepresidenta al deslizar algunas pistas durante una entrevista en la Cope.

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Oficialmente, nadie ha querido ir más allá de situar el listón "en torno" a un millón de euros. José Blanco dijo que estará "aproximadamente" en esa cifra y dio por sentado que los afectados "no van a pasar de 90.000".

Salgado presentará hoy el decreto, sin esperar al Consejo de Ministros

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Pero el candidato electoral del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, que se atribuye la paternidad de la iniciativa, comentó en Telecinco que podría afectar a "200.000 o 300.000 personas", lo que obligaría a rebajar sensiblemente el mínimo exento.

Desde el equipo de Rubalcaba se apresuraron a matizar que las cifras utilizadas por Rubalcaba eran sólo "ejemplos" y que, por tanto, "no hay contradicción con Blanco". Y el ministro, a su vez, para apaciguar a Salgado, precisó que hablaba únicamente tomando como referencia, a modo de ejemplo, los datos de la últi-ma recaudación del impuesto, de 2007. Pero este episodio es reflejo de las diferencias y fricciones que ha suscitado el debate interno sobre la recuperación de esa figura fiscal.

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La pérdida de valor patrimonial rebaja los cálculos del candidato

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, una vez que aceptó recuperar el impuesto que él mismo había suprimido en 2007, se ha mantenido hasta el último minuto reticente a que el mínimo exento quedara por debajo del millón de euros. En su ánimo ha seguido pesando lo que le llevó a eliminar este impuesto mediante la fórmula de su total bonificación: una conversación con uno de los principales empresarios del país, quien le confirmó personalmente que él no tributaba por ese concepto.

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Con el listón de un millón de euros, los afectados serían en torno a 90.000 personas la cifra citada por Blanco, pero la recaudación quedaría muy por debajo de los 1.400 millones de los que ha hablado Rubalcaba, a causa de la fuerte desvalorización de las inversiones en Bolsa y del patrimonio inmobiliario que se ha producido en España desde 2007. De ahí las presiones internas para que el mínimo exento se rebaje.

Las "200.000 o 300.000 personas" de las que ayer habló el candidato como posibles afectadas, implicarían que el listón se rebajaría a 500.000 o 600.000 euros, según fuentes económicas del Gobierno. Es lo que resulta de los datos de la última declaración del impuesto, cuando el número de declarantes con patrimonios superiores al medio millón de euros llegaban a 264.000. Tanto con un millón como con medio millón, el mínimo realmente exento sería el doble para los matrimonios sin separación de bienes.

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La propuesta no pasa por subsecretarios ni Comisión Delegada

Para mayor irritación de Salgado, Blanco abundó en la explicación de detalles que confirman que el listón se tendría que rebajar si se quiere alcanzar la recaudación anunciada por Rubalcaba. Así, detalló que en la última, la de 2007, el 25% de los contribuyentes pagaron el 75% del impuesto y el 75%, el otro 25%. Se trata de un ejemplo explicativo, aunquelas cifras exactas muestran que, en la última declaración, el 27% de los declarantes aportó el 90% de la recaudación.

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De hecho, del total de un millón de declarantes que hubo en 2007, los 264.000 que tenían un patrimonio superior a medio millón de euros pagaron 1.887 millones de euros. Si lo reducimos a los 94.000 declarantes con más de un millón de euros de patrimonio, abonaron a Hacienda 1.526 millones. El 2% de los declarantes, los que tenían más de dos millones y medio de patrimonio, aportó el 40% de la recaudación por este impuesto.

Naturalmente, son cifras de antes de la crisis. Desde entonces, el valor de las acciones en Bolsa ha caído un 49% y el precio de la vivienda ha bajado un 15% de media (aunque el más utilizado en el Impuesto de Patrimonio es el valor catastral y este no se ha reducido). Estosdos elementos representan aproximadamente la mitad de la base imponible (por lo que se tributa) en Patrimonio, sin contar los fondos de inversión. Por eso, no es extraño que, para recaudar más, algunos miembros del Gobierno y del partido defiendan un mínimo exento de aproximadamente medio millón de euros.

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El resultado de este pulso será probablemente "salomónico", según la apuesta que predominaba ayer en círculos gubernamentales. Para evitar filtraciones, la propuesta que presentará Salgado no pasó ayer por la Comisión de Subsecretarios y se da por seguro que tampoco pasará por la Comisión Delegada de Asuntos Económicos.

Aunque la vicepresidenta económica ha mantenido hasta el último momento la incógnita sobre la recuperación de este impuesto, en Hacienda se ha trabajado durante todo el mes de agosto en las distintas modalidades y proyecciones.

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Cuando el impuesto se suprimió, el único miembro de la Ejecutiva del PSOE que se opuso expresamente fue Octavio Granado, secretario de Estado para la Seguridad Social y responsable del área económica en la dirección socialista. Ahora, el único ministro que se ha mostrado abiertamente en contra de su recuperación ha sido el titular de Industria, Miguel Sebastián.

La confusión interna alcanzó ayer tal nivel que incluso algunos interlocutores gubernamentales llegaron a poner en duda que este viernes se apruebe el decreto ley para reimplantar el impuesto.

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Sin embargo, al cierre de esta edición se daba por seguro que el debate se planteará mañana. "Algo tendremos que aprobar después de la que hemos montado", apuntaban miembros del Ejecutivo. Y se descartaba que, una vez que Salgado presente públicamente "la propuesta de Hacienda", pueda verse desautorizada mañana, cuando, además, estará ausente.

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