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IU se queda sin línea política oficial

La federación traslada a sus militantes tres ponencias por falta de consenso entre las familias

JUANMA ROMERO

Izquierda Unida tal vez no pretenda parecerse a Quevedo, ni resumirse en una figura retórica. Pero a veces lo consigue. Riza el rizo. Aloja una contradicción, un oxímoron de nota. Ayer sábado, por ejemplo. El Consejo Político Federal (CPF), su máximo órgano entre asambleas, votó que no se vote.

La paradoja tiene sus tripas. El CPF arrancaba ayer en un ambiente de total discordia. La comisión unitaria no había podido el viernes pactar una única ponencia política. El Consejo tenía por tanto que decidir –a puerta cerrada por primera vez en muchísimos años– qué hacer con los tres textos redactados de parte (los gasparistas y el PCE en los dos extremos y la tercera vía en el centro).

Había dos opciones: a) votar cada uno de ellos, como querían los peceros, de forma que el que tuviese más respaldo se convirtiese en el documento de referencia que los militantes podían enmendar; y b) no votar ninguno de los tres y trasladarlos a los afiliados de IU. Triunfó la opción b). La tercera vía y los gasparistas unieron fuerzas y vencieron. 85 miembros del CPF apoyaron no someter a votación los textos. Otros 74 avalaron lo contrario. Sólo se abstuvo Cayo Lara, coordinador de IU en Castilla-La Mancha.

IU, pues, llega a su asamblea del 15 y 16 de noviembre sin una línea política oficial. Habrá tres, cada una sujeta a sus respectivas enmiendas. A ellas se suman las dos propuestas de estatutos, la que suscriben los próximos a Gaspar Llamazares y la tercera vía y, de otro lado, la del partido y sus federaciones afines (Valencia y Andalucía).

La lectura del 85-74 no pudo ser más dispar. Paco Frutos, el secretario general del PCE, y Marga Sanz, la rival de Llamazares en las primarias del año pasado y líder de los comunistas valencianos, subrayaron el empuje del documento “mayoritario”, ya que por sí mismo recabó sólo 11 votos menos que las otras dos ponencias juntas. “Tenemos el respaldo moral de una mayoría”, afirmó Sanz. Frutos plasmó su “preocupación” por que el CPF no quisiese votar los documentos y embistió a la dirección: “Deben dar un paso atrás los que han llevado a IU al fracaso. No puede seguir gobernada desde la mesa camilla”.

La tercera vía suscribió la idea, como los llamazaristas, de elaborar un “documento de síntesis” en la comisión unitaria. “No nos rendimos”, indicó Adolfo Barrena, líder de IU en Aragón. Su homólogo en Catalunya, Jordi Miralles, completó: “No queremos un choque de trenes. El escenario de de unidad, no de división”.  

La otra portería, la gasparista, la defendieron Javier Alcázar, responsable federal de Economía y Empleo, e Inés Sabanés, portavoz en la Asamblea de Madrid. Ambos abogaron por seguir buscando una ponencia unitaria, ya que “no es tanta la distancia que separa a las partes”. El PCE, dijo Alcázar, “es vertebral, enriquece IU, pero no está sólo él, hay que abrirse a otros ciudadanos que no son anti nada”.

Que Alcázar y Sabanés hiciesen ayer de porteros del flanco llamazarista no fue casual. Ambos, junto con la ex diputada Montse Muñoz y el ex líder en Navarra y actual responsable de Política Institucional de IU, Félix Taberna, son las cuatro personas que de aquí a la asamblea pondrán cara a la sensibilidad que avala el aún coordinador. Los cuatro fueron elegidos el viernes en una reunión presidida por Llamazares, según ha podido saber Público. De ellos saldrá el candidato gasparista. Y Taberna es el mejor situado.

 


Por severas diferencias // Esta semana, PCE, gasparistas y la Nacional II (el eje formado por Madrid, Aragón y Catalunya) discutieron sobre el único texto de partida, el de los peceros. La cúpula saliente no podía asumir el balance crítico que el PCE hacía de los últimos cuatro años. El partido ofreció “rebajarlo”, pero sin "desnaturalizar" su tesis básica: la “subalternidad” al PSOE y la “ausencia de una auténtica oposición de izquierdas”. La tercera vía se negó a criminalizar a un sector contra otro.

Sí, muestra números // Ayer fue el último CPF antes de la asamblea. Y el PCE quería “marcar paquete”, según las otras dos familias. “Es tiempo de dar la voz a la militancia, y es mejor que se parta de un texto del que se cuelguen todas las enmiendas”, defendía ayer el partido. La tercera vía se unió a los llamazaristas ante la “burrada” del PCE de querer “marginar a Gaspar”.

Nadie va sobrado // La N-II y los fieles a Llamazares creen haber dado un “correctivo” al PCE. “No nos avergonzamos por coincidir en este punto con Gaspar ante las malas artes del partido, que ha salido trasquilado. Se comprueba que somos la bisagra”, dicen los primeros. El PCE saca pecho: es la minoría mayoritaria. A los gasparistas les ha caído una victoria moral, pero no les basta estar solos. Nadie gana si no se alía.

Enmendar por triplicado // Aunque se hará otro intento para pactar una ponencia común, lo más seguro es que se envíen los tres textos a los afiliados, que enmendarán cada uno de ellos. Una vez recibidas, la comisión elevará un documento de síntesis. 

 

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