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El juez dijo que llamaría a Aldekoa y Salterain en su "momento oportuno"

Moreno contestó así al letrado de ambos cuando estaban bajo orden de captura

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El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno respondió en una providencia, el pasado 24 de enero, al abogado de Oroitz Aldekoa-Otalora y Agurne Salterain -a quienes la Guardia Civil buscaba desde diciembre por su presunta colaboración con ETA- que les llamaría a declarar “en su momento procesal oportuno”.

La investigación de Aldekoa Otalora y Salterain, imputados por un presunto delito de colaboración con banda armada, roza lo rocambolesco. La Guardia Civil los buscaba por haber alojado a Gorka Lupiañez, miembro de ETA detenido el 6 de diciembre, mientras el juez hacía caso omiso a los escritos que le enviaba el abogado de la pareja para informarle de que ésta quería “declarar exclusivamente ante la autoridad judicial” para aclarar los hechos.

Público ha tenido acceso a los tres documentos remitidos por la defensa al juez, después de que este martes los dos imputados prestaran declaración finalmente tras su arresto el domingo por parte de la Ertzaintza. El juez los dejó en libertad con la condición de que comparezcan dos veces por semana en el juzgado.

El primer escrito, firmado por Aldekoa-Otalora, Salterain y su abogado, Iñaki Irizar, tiene fecha de entrada en la Audiencia Nacional el 14 de enero. En el mismo, los dos imputados “manifiestan su intención de presentarse voluntariamente en las dependencias judiciales cuando sean llamados”.

El 22 de enero, el letrado envía al juez un segundo escrito. Para entonces, ya habían trascendido varias informaciones según las cuales la Guardia Civil había identificado a Aldekoa-Otalora y Salterain como presuntos colaboradores de Lupiañez y sospechaba que habían huido a Francia.

Versión de una funcionaria

En este contexto, el abogado reitera en ese segundo escrito el “deseo” de la pareja de “presentarse voluntariamente ante el instructor”, y se hace eco además de una información facilitada “oralmente” por una funcionaria del juzgado, según la cual “su Señoría no va a llevar a cabo diligencia alguna” en este caso. “Evidentemente”, continúa el texto dirigido al juez, “las informaciones -aparecidas en prensa- son absolutamente falsas, pero al parecer nos vienen a decir que el Sr. Aldecoaotalora y la Sra. Salterain se encuentran buscados por alguna causa que sólo puede tener su origen en las Diligencias Previas que se siguen ante ese Juzgado Instructor”.

Ismael Moreno contesta a este segundo requerimiento dos días después, el 24 de enero, con una providencia en la que se limita a decir que la eventual declaración de los presuntos colaboradores de ETA “se acordará” “en su momento procesal oportuno”.

El 25 de febrero, un mes y medio después de que la defensa de Aldekoa-Otalora y Salterain comunicara por primera vez al juez la voluntad de la pareja de presentarse a declarar, sus nombres y sus fotografías aparecen en la página de terroristas más buscados. Y la Guardia Civil mantiene sus sospechas de que podrían haberse integrado en Francia en el Aparato de Acción Logística de ETA.

Ante estas informaciones, el 27 de febrero, su abogado envía un tercer escrito al juez. “Por cuanto que Gorka Lupiañez está incurso en diligencias llevadas en el Juzgado ante el que comparecemos, parece evidente que, y dadas las noticias de prensa puestas en conocimiento de este Juzgado, tendrá el Instructor la necesidad de tomar declaración a mis defendidos”.

Y agrega: “Esa es la obligación del Juez en aras a la tutela judicial efectiva y eso es lo que llevamos tiempo suplicando se lleve a cabo, con el único interés de esclarecer la verdad siempre con el respeto de los derechos fundamentales que como todos los ciudadanos tienen mis defendidos”.