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Libertad sin fianza para el detenido por agredir a Cruz

El consejero de Cultura no identificó a David Baño ante la jueza

PEDRO ÁGUEDA

Vuelta a empezar. La investigación de la agresión al consejero murciano de Cultura, Pedro Alberto Cruz, tendrá que regresar sobre sus pasos después de que una jueza de decidiera anoche poner en libertad al único detenido, José David Baño. Sobre él pesan cargos por lesiones, pero los indicios son tan débiles que la jueza, en funciones de guardia, sólo impuso a Bayo obligación de comparecer los días 1 y 15 de cada mes.

En la decisión judicial influyó decisivamente que Cruz no reconociera a Bayo durante la rueda de reconocimiento practicada ayer en sede judicial, informaron fuentes de la investigación. La identificación fotográfica que de José David Baño hizo el consejero, cuando aún estaba ingresado, provocó la inmediata detención del joven el domingo por la tarde. Un vecino del agredido, que presenció la paliza desde su ventana, también identificó a Baño, aunque con dudas considerables.

"Mentira poliédrica", rezaba una pancarta de los amigos de Baño

Sin embargo, la insistencia del joven en negar cualquier implicación en los hechos comenzó a sembrar dudas en los investigadores. El detenido, un universitario de estética skin head, sancionado por incidentes en un campo de fútbol y miembro de un grupo ultra, no dejaba de proclamar su inocencia. Los agentes, mientras, comprobaban la coartada de Baño recabando nuevos testimonios, pero sin alcanzar una conclusión.

Y el martes llegó el dato que terminó de resquebrajar la principal vía de investigación: el teléfono móvil del detenido no se encontraba en la zona de la agresión en el momento en que esta se produjo. Pero la ubicación del celular no era determinante, ya que posibilitaba que el arrestado hubiera participado en la paliza huyendo después a recoger su teléfono.

El consejero había señalado una foto del joven estando aún en el hospital

A las 9.00 de ayer, once horas antes de que se agotara el plazo máximo de detención, la policía condujo a José David Baño a dependencias judiciales. Pero no fue hasta las cinco de la tarde que la jueza, único magistrado de guardia en Murcia, pudo comenzar las diligencias. Poco antes entraba en el Palacio de Justicia el consejero, ocupando el asiento trasero de un vehículo en compañía de su esposa. Tres horas después abandonaba los juzgados entre los gritos de "sinvergüenza" y "mentiroso" que le proferían medio centenar de amigos de José David Baño.

Ahora tendrá que ser otra jueza, Miriam Marín García, titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Murcia, a cargo de la investigación, quien decida si levanta la imputación a José David Baño. Fuentes jurídicas destacaban anoche que la imposición de comparecer en el juzgado no suele responder a la existencia de indicios sólidos sobre delitos como los cometidos, que pueden superar los cuatro años de prisión y que además han suscitado gran alarma social. De lo contrario, la jueza podría haber acordado medidas más contundentes, como la imposición de fianza o incluso el ingreso en prisión.

Pasadas las nueve de la noche, José David Baño abandonaba el Palacio de Justicia. Allí le esperaban sus allegados con varias pancartas. Una de ellas rezaba "Mentira poliédrica", en alusión a la acusación vertida por el presidente de la Región de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, quien responsabilizó del ataque a la "izquierda poliédrica". Cuando los amigos de Baño lo divisaron la emprendieron a empujones y patadas con varios informadores gráficos para impedir que fuera fotografiado.

Un amigo de Baño había contado a La Verdad. "Estábamos comentando la agresión cuando él preguntó quién era Pedro Alberto Cruz. Le tuvimos que decir que era el que organiza el SOS 4.8, porque ni siquiera lo sabía. Al rato lo llamó su padre y le dijo que fuera rápido a casa, porque estaba allí la policía. Puso cara de sorpresa y preocupación y nos dijo: Seguro que le han pegado a algún nazi y me quieren hacer comer el marrón", relató el joven.

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