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Si molestas tocando el piano te pueden caer siete años y medio de cárcel

Es lo que ha pedido de pena la Fiscalía para una joven de Puigcerdà y su familia por un delito contra el medio ambiente y otro de lesiones por daños psicológicos a una vecina

EFE

La Fiscalía ha pedido siete años y medio de prisión para una joven intérprete de Puigcerdà (Girona) y para sus padres por molestar a los vecinos tocando el piano y por desoír los requerimientos del Ayuntamiento para que insonorizaran la habitación.

En su escrito de calificación, el ministerio público acusa a la familia de Puigcerdà de un delito contra el medio ambiente y otro de lesiones por los daños psicológicos que los ruidos del piano provocaron supuestamente a una vecina, que fue la que presentó la denuncia que ha dado pie a este proceso penal.

La elevada petición fiscal ha indignado al abogado de la defensa, que considera que la causa se sustenta en "un error conceptual" por trasladar a la esfera penal un asunto que debería dirimirse a través del derecho administrativo o civil, que regulan "exhaustivamente" las relaciones vecinales.

El escrito de acusación, firmado por el fiscal de Olot (Girona) José Antonio Alonso, pide también a la intérprete y a sus padres el pago de una multa de 360 euros, así como otros 21.900 de indemnización para la vecina -a la que se sumarían las secuelas- y su inhabilitación para cualquier profesión relacionada con el uso de pianos.

Según el fiscal, desde octubre de 2003 hasta septiembre de 2007, la intérprete, "alentada y ayudada activamente por sus padres", se dedicó a tocar el piano en el domicilio familiar de Puigcerdà durante ocho horas diarias un mínimo de cinco días a la semana en una habitación que no estaba adecuadamente insonorizada.

La música del piano provocaba niveles de ruido "notablemente superiores" al límite de 30 decibelios en horario diurno que establece la Ley de Protección Contra la Contaminación Acústica para los instrumentos musicales, según el ministerio público.

El escrito de acusación cita unas mediciones sonométricas realizadas en septiembre de 2006 por la Entidad de Auditoría e Inspección (ECA), a petición del Departamento de Medio Ambiente, en la habitación de la denunciante que arrojaron índices de más de 39 decibelios.

En marzo de 2006, la vecina presentó una denuncia ante el Ayuntamiento de Puigcerdà, que en cuatro ocasiones, hasta febrero de 2007, requirió a la familia que cesara en la emisión de ruidos e insonorizara la habitación donde se encontraba el piano, aunque los acusados hicieron caso omiso de los mismos, según el fiscal.

Los ruidos causados por la pianista, añade el escrito de acusación, ocasionaron a la vecina una lesión psíquica consistente en trastorno adaptativo con síntomas de ansiedad que derivaron en problemas de gestación en la última fase de su embarazo, lo que la obligó a someterse a terapia y a un tratamiento de ansiolíticos.

La mujer, que ejerce la acusación particular en la causa, estuvo medio año de baja a consecuencia de ese trastorno y tuvo que mudarse temporalmente a otro domicilio junto a su familia para conseguir una mejora de su estado de salud, mantiene la Fiscalía en sus conclusiones provisionales.

El letrado de la pianista todavía no ha presentado su escrito de defensa, pero de entrada ha puesto en cuestión las circunstancias en que se realizaron las mediciones sonoras e incluso que los aparatos que se emplearon para ello estuvieran homologados.

La pianista, que tiene 26 años, empezó sus estudios de música en Manresa (Barcelona) y actualmente los continúa en el Conservatorio del Liceu, formación que compagina con recitales y giras, según publica hoy el periódico La Vanguardia.

Su historia recuerda la del niño de 7 años, brillante estudiante del Conservatorio de Tarragona, al que la Guardia Urbana de Tarragona multó hace unos meses con 800 euros a raíz de las quejas vecinales que originaba cuando ensayaba con su trombón.

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