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Ocho meses sin carnet para otro diputado del PP por conducir ebrio

Arsenio Pacheco, al igual que Ignacio Uriarte, tomará posesión de su escaño en el Congreso pese a su condena

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Ser condenado por un delito de conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas no parece tener ninguna consecuencia en una carrera política. Al menos en el PP. Hoy, el Tribunal Supremo condenó a multa de 2.400 euros y retirada de carnet durante ocho meses a Arsenio Pacheco, que volverá a ocupar un escaño en el Congreso de los Diputados esta legislatura, al haber sido reelegido en las últimas elecciones por la Región de Murcia. Y ello pese a que sabía que no saldría bien parado, porque, aunque la sentencia se conoció hoy, había aceptado la pena que para él solicitaba el fiscal.

Pacheco ha sido castigado por el Alto Tribunal –que es el competente para investigar y juzgar a los aforados– con la misma pena que en enero impuso al también diputado del PP Ignacio Uriarte. Ambos comparten, además de partido, que han vuelto a ser elegidos el 20-N.

El expresidente de Nuevas Generaciones concurría a las elecciones por Valencia y Pacheco, por Murcia. Ninguno tuvo problemas para figurar en las listas con posibilidades de lograr escaño, pese a sus problemas con la Justicia.

De hecho, cuando se produjo el accidente, el 4 de julio de 2010, Pacheco aseguró que no renunciaría al acta de diputado, porque lo ocurrido no tenía nada que ver con su actividad parlamentaria. Tras conocerse la condena, el PP murciano señaló que no tiene intención de tomar ninguna medida contra él, informa Yolanda González. El propio afectado dijo a Europa Press que había realizado los trámites para acreditarse como diputado antes de que se conociera la sentencia, porque sabía que no le iban a inhabilitar.

“Si hubiera sido así, habría renunciado al escaño inmediatamente”, confesó el diputado, quien se mostró convencido de que esta circunstancia no va a afectar a su actividad parlamentaria y se alegra de haber “cerrado este capítulo”.

Uriarte tampoco renunció a su cargo como presidente de Nuevas Generaciones, en el que continuó hasta que fue relevado en el siguiente congreso. Sí quedó apartado como portavoz de la Comisión de Seguridad Vial de la Cámara Baja, un cargo difícilmente compatible ante la opinión pública con una condena por conducir ebrio.

De la falta de sensibilidad de los conservadores con

este tipo de delitos dio cuenta el expresidente del Gobierno José María Aznar, en mayo de 2007, tras recibir la distinción de Bodeguero de Honor de la Academia del Vino de Castilla y León. “Déjeme que beba tranquilo, mientras no ponga en riesgo a nadie ni haga daño a los demás”, dijo entonces el dirigente conservador, pese a que el alcohol y el volante casan mal con la segunda parte de su aseveración.

El Alto Tribunal ha declarado probado que a las 19.20 horas del 4 de julio de 2010, Pacheco conducía su vehículo BMW por la avenida de Juan de Borbón de la capital murciana, “con su capacidad de atención y reflejos sensiblemente disminuidos a causa de las bebidas alcohólicas previamente ingeridas”. Las pruebas a las que fue sometido determinaron una concentración de 0,70, 0,56 y 0,58 miligramos de alcohol por litro de aire espirado. El límite legal es de 0,25.

Como consecuencia de la “merma” de reflejos que sufría, “no se percató” de que por su derecha, en el segundo carril de la rotonda, circulaba otro vehículo, que continuaba haciendo el giro. Colisionó contra su puerta trasera izquierda, lo que produjo daños que fueron indemnizados sin que conste que el otro conductor haya presentado reclamación alguna.

El Supremo afirma que se trata de “un supuesto típico” que “no presenta ningún rasgo de especial gravedad”, por lo que debe serle impuesta “tanto la pena de multa como la de privación del permiso de conducir en el mínimo legal”. Al ser una sentencia de conformidad (entre el acusado y la Fiscalía), la pena ha sido rebajada en un tercio, quedando reducida a cuatro meses de multa y privación del carné durante ocho.

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