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Ordóñez dice que las citas entre víctimas y terroristas son innecesarias

Arremete contra la 'Vía Nanclares' tras reunirse con el etarra que asesinó a su hermano en 1995. Asegura que "jamás" podrá perdonarlo

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No quería verse cara a cara con el asesino de su hermano, pero lo hizo para que ese encuentro sirviera de 'altavoz' a su exigencia de que los terroristas colaboren en esclarecer todos los atentados sin resolver. Consuelo Ordóñez ha asegurado este sábado que no podrá perdonar 'jamás' a la persona que mató a su hermano porque, ha dicho, el que tiene que hacerlo, 'está muerto'.

Ordóñez se reunió con Lasarte este viernes en la prisión alavesa de Zaballa, en un encuentro organizado por el Ministerio de Interior dentro del programa de reinserción de terroristas que incluye este tipo de entrevistas entre víctimas y verdugos. Y hoy ha relatado sus impresiones en una rueda de prensa celebrada en un hotel de Vitoria.

Así, ha reconocido que Lasarte le pidió perdón, pero ha criticado que no le contestara a sus preguntas sobre la identificación de terroristas que cometieron atentados y que están sin esclarecer y que tampoco diera ningún dato sobre quién ordenó o inspiró el asesinato de su hermano. Ha reconocido que fue 'muy duro' el encuentro con Lasarte y ha insistido en que no ha cambiado nada tras la reunión porque lo que quería demostrar acudiendo a esta cita es que 'se puede y se deber' pedir el esclarecimiento de los atentados.

Durante el encuentro en la cárcel de Zaballa, Consuelo Ordóñez pidió a Lasarte en varias ocasiones que identificara a responsables de delitos terroristas y le preguntó por qué en los tribunales, en los juicios contra etarras en los que él ha comparecido, no ha colaborado con la Justicia

Ordoñez: 'El Estado no puede dejar de exigir el requisito de la colaboración'

Según Ordóñez, Valentín Lasarte le dejó claro que la declaración que hizo ante el juez Baltasar Garzón en 1996, tras su detención, es toda la verdad de los atentados en los que participó, pero ayer se negó a contestar por qué no colabora en la identificación de terroristas en los juicios y ha apuntado que intuye que puede ser 'por miedo'. Tras mostrar un profundo respeto a todas las víctimas, tanto a las que quieren acudir a este tipo de encuentros como a las que no, Ordóñez ha arremetido duramente contra este programa del Ministerio del Interior y contra la denominada 'vía Nanclares', porque no se les exige a los terroristas que participan que colaboren con las autoridades para identificar a autores de crímenes sin resolver.

'El Estado no puede dejar de exigir el requisito de la colaboración y no debe fomentar la flexibilidad en el cumplimiento de las penas', ha opinado, al tiempo que ha criticado que el Ministerio del Interior haya hecho 'caso omiso' a esta petición de las víctimas de que se haga justicia. 'A las autoridades se les olvidan los 300 casos sin resolver', ha incidido. A su juicio, quienes inventaron la denominada 'vía Nanclares' y el programa de reinserción 'no son víctimas' y 'nunca' las han escuchado. Ordóñez ha manifestado que estos encuentros no sirven para asentar la convivencia en Euskadi y ha lamentado que responsables de la Oficina de Atención a las Víctimas del Terrorismo del Gobierno Vasco critiquen por mediáticos estos encuentros.

La hermana de la víctima dice que el encuentro con el terrorista fue 'muy duro'

El encuentro, según ha relatado la hermana de Gregorio Ordóñez, se prolongó durante casi dos horas en una sala de la prisión, en la que estuvo presente un funcionario de la cárcel, y se desarrolló desde el 'más absoluto respeto' por ambas partes.

Lasarte fue condenado en 1997 a treinta años de prisión como cooperador necesario del asesinato de Ordóñez, al facilitar información sobre los movimientos del político del PP a los terroristas que le asesinaron en un bar de San Sebastián el 23 de enero de 1995. También están condenados por este asesinato Juan Ramón Carasatorre y Francisco Javier García Gaztelu 'Txapote'. Además, Lasarte cumple una pena de casi 400 años de prisión por su participación en siete asesinatos, entre ellos el del político socialista Fernando Múgica, el del empresario donostiarra José Antonio Santamaría y el del jefe de la policía judicial de San Sebastián Enrique Nieto.