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El peritaje tumba la versión de Dorribo contra Blanco

El experto que investigó los movimientos de cuentas del empresario en Andorra concluye que el dinero sirvió para pagar una farmacia y no un soborno

A. G.

Jorge Dorribo, el empresario imputado en la operación Campeón que salió de la cárcel en cuanto aseguró que había sobornado al socialista José Blanco, acaba de ver cómo su posición se complica. Dorri-bo le contó a la jueza de Lugo encargada del sumario, Estela San José, que había pagado al entonces ministro socialista 200.000 euros a través de una sociedad andorrana. Ahora, un informe pericial tumba la versión del empresario. Y ese informe, fechado el 7 de diciembre, fue elaborado por orden de la propia jueza Estela San José. Pese a que la iniciativa había sido suya, la magistrada envió al Supremo las acusaciones contra Blanco y propició su imputación. Lo hizo, a espaldas del fiscal y antes de tener el dictamen pericial, el 3 de noviembre, víspera del inicio de la campaña que ganó el PP.

El informe pericial, del que sólo ha trascendido el apartado relativo a Andorra, constata que Dorribo envió dinero al Principado en febrero de 2011, pero no para los fines que le expuso a la jueza en su segunda declaración. En presencia de su abogado, Ignacio Peláez, el hombre que ha logrado que el Supremo inhabilite a Garzón por escuchar a los presuntos corruptos de la trama Gürtel, Dorribo prestó esa segunda declaración el 13 de octubre. Y, entonces, las cifras del supuesto cohecho se multiplicaron por diez respecto a las que él mismo había dado a la juez el 8 de agosto, un día antes de salir de prisión. En verano, Dorribo cuantificó la mordida en 40.000 euros. En octubre, ya eran 400.000. De ellos, 200.000 fueron abonados a través de su empresa andorrana Salut D'Innovació.

El perito desmiente al empresario: no hay rastro contable de ningún pago

A Andorra llegaron 511.000 euros el 2 de febrero de 2011. Pero esos fondos y el informe lo sostiene sin titubeo se emplearon para saldar las deudas de la anterior dueña de una farmacia allí adquirida por Dorribo. El objetivo cumplido añade el perito fue 'remansar los fondos (...) en la cuenta de Salut D'Innovació' para cumplir el contrato con la boticaria. El dinero llegó con una transferencia, un cheque y dos ingresos. Y el perito afirma: 'Ninguno de esos importes fue enviado de vuelta a España en esas fechas para posibilitar otrospagos en territorio español'.

En el siguiente párrafo, el experto asesta el mazazo: 'Ni se ha detectado en la contabilidad de Laboratorios Nupel [propiedad de Dorribo] el registro del supuesto pago; las cuentas de tesorería no registran la salida de fondos suficiente que posibilitase, aun hipotéticamente, dicha aplicación, con lo que de ser cierto el pago habría sido efectuado en efectivo y con fondos de origen desconocido, lo que imposibilitaría su verificación y seguimiento'.

El exministro dice que chófer y escolta oyeron la charla de la gasolinera

Ese párrafo golpea a Dorribo, porque fue él quien se ufanó ante la juez de que en Nupel quedaba rastro de los pagos a Blanco. 'Yo tenía unas fichas en la contabilidad donde se hizo constar el pago. Se encuentran en la sede de Nupel'. Lo dijo el 13 de octubre. Al día siguiente, cambió otra vez su versión e implicó como sobornadores a sus socios.

Trascendió también la declaración judicial de Blanco. En ella aborda el ya famoso episodio de la gasolinera de Guitiriz (Lugo) donde se vio con Dorribo el 5 de febrero de 2011 y escenario de un pago, según el empresario. Pero Blanco asegura que accedió a verle allí porque Dorribo, que se dirigía al mismo actoque él, le hizo llegar que necesitaba hablarle de 'algo importante'. Y porque justo allí el exministro había quedado con la Guardia Civil para que le acompañase. Hablaron en el bar y luego en el coche del dirigente socialista. Pero dentro relató Blanco estaban 'el conductor y uno de sus escoltas'. Era 'el lugar menos íntimo para hablar con alguien', resumió.

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