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Un perito asegura que no se debió vincular a ETA con el 11-M

Declara en el juicio del bórico que un informe no puede incluir datos sin certeza

ÁNGELES VÁZQUEZ

El perito Javier Herrera, que prestó ayer declaración como testigo en el juicio que se sigue contra la cúpula de la Policía Científica por el caso del ácido bórico, sostuvo que un informe policial no debe incluir como observaciones hechos de los que no se tiene contancia o certeza.

Se refería a las que incluyeron sus compañeros Manuel Escribano e Isabel López Cidad en el informe sobre el bórico, en las que relacionaban ETA y el 11-M a partir de tres casos en los que se encontró esta sustancia: el domicilio de Hassan el Haski, condenado por los atentados de Madrid; un piso franco de la banda terrorista en Salamanca, en 2001; y la vivienda de un antisistema en 1999 en Madrid.

Ambos peritos, que declararon entre el miércoles y ayer como testigos, señalaron en su informe, a partir de ese dato, que era posible que "los autores de estos hechos estén relacionados entre sí y/o hayan tenido un mismo tipo de formación, y/o sean los mismos autores".

En una nota informativa

"Yo no soy muy dado a hacer observaciones, porque es una manera de introducir subjetivad en un informe pericial, que yo creo que debe tener el resultado", explicó Herrera.

Herrera es el perito que recordó a Escribano que también había ácido bórico en un piso de ETA.

"Se lo comenté, porque yo tengo una visión privilegiada del laboratorio y es una información que, aunque lo más probable es que sea casual, no está de más elevarla en una nota informativa a los compañeros que realizan la investigación policial para que ellos comprueben si es un hilo suelto o conduce a un ovillo", aseguró. Herrera agregó que no tenían constancia de que se hubiera utilizado con fines terroristas.

El primer acusado en declarar, el jefe del laboratorio, Francisco Ramírez, afirmó que pidió a Escribano que quitara del informe las observaciones y las plasmara en una nota informativa, de uso interno de la Policía. Como este se negó, Ramírez asumió el informe como propio, por lo que se le acusa junto a sus superiores de falsedad.

Por orden de los jefes

También declaró ayer en el juicio el tercer perito que firmó el informe en cuestión. Según Pedro Manrique, Ramírez le dijo que "los jefes querían quitar las observaciones" del informe.

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