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El PP ignora en Catalunya el nuevo código ético para contrataciones

Los conservadores admiten que no se ha aplicado en la campaña que publicitará a Sánchez Camacho

F. CASAS / M. J. GÜEMES

A las redacciones de los medios de comunicación de Barcelona llegó ayer un sobre que, en su exterior, se preguntaba Para un político catalán, ¿qué es lo más importante para Catalunya? Dentro había un díptico sólo en catalán que convocaba, hoy a las 12 del mediodía, a una rueda de prensa en la que la líder del PP catalán, Alicia Sánchez Camacho, presentará una nueva y prometedora "campaña de comunicación" a menos de un año de las autonómicas. Pese a la envergadura, alcance y coste de esta iniciativa preelectoral, su contratación y gestión no se ha sometido a las reglas que el comité ejecutivo nacional del PP se autoimpuso el pasado 21 de diciembre.

El código ético se empezó a elaborar en la sede central de la calle Génova tras el escándalo generado por la contratación de empresas vinculadas a la red Gürtel para organizar eventos de la formación. Lo que se ratificó en diciembre fueron unas normas que, en la práctica, equiparan los métodos de contratación de campañas y servicios de la formación conservadora a los de una administración. La secretaria general, María Dolores de Cospedal, presentó un documento que "establece con precisión unas pautas de conducta" y que quiere ir incluso más allá "de lo que prevé la ley".

La número dos hizo llegar a todos los gerentes regionales las nuevas normas

Fuentes del partido en Catalunya justifican no haber aplicado el código por una cuestión de tiempo. Aseguran que la campaña de lanzamiento de la candidatura de Sánchez Camacho que hoy se presenta se contrató "antes de que se aprobara la normativa". Fijaron la fecha "en noviembre", pocas semanas antes de que el comité ratificara el código ético, pero cuando ya se trabajaba en él. Fue el 10 de noviembre cuando Mariano Rajoy anunció que preparaba una norma de conducta "muy exigente".

Ayer por la tarde, en el PP catalán nadie sabía nada de mesas de contratación, auditores internos o de dar publicidad al "procedicimiento interno" a través de su página web. Todo eran evasivas. El código ético afecta a los contratos que "tengan por objeto la publicidad, los viajes y los actos de partido y las campañas electorales". En el PP catalán explicaban que recurrieron a "tres o cuatro empresas" que les presentaron sus propuestas. Al final se optó por Pierre Comunicación, una agencia de Tarragona qua ya había trabajado para el partido y que apadrina el presidente provincial, Alejandro Fernández, próximo a Camacho.

Desde el PP se alega que el proceso se produjo antes de la vigencia del código

La campaña, que según algunas fuentes costará 200.000 euros, se centra en combatir la crisis y fomentar la austeridad. Un portavoz del partido se negó a confirmar cifras pero indicó que era "low cost". El objetivo del equipo de Camacho, que aspira a tener un papel clave en la conformación del próximo Govern, es "abordar temas reales como la economía o la seguridad". Para ello recurrirá a cuñas de radio, anuncios de televisión, vallas publicitarias, prensa y a la publicación de una web.

En el PP catalán no consta, ya en pleno año electoral, que se haya constituido la mesa de contratación o nombrado auditor. Nunca se dijo desde Madrid cuándo entraría en vigor el código ético. La semana pasada De Cospedal y Ana Mato se lo presentaron a los gerentes y secretarios regionales.

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