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El PSOE acusa al PP de deslealtad con la UE

Leire Pajín exige a los conservadores respeto al pacto que suscribieron los dos partidos en torno a la presidencia española

JUANMA ROMERO

El PSOE ya casi da por hecho que el PP no ayudará al Gobierno en la presidencia de la UE. Sospecha que no le dará tregua tampoco en este tema, pese a que los dos partidos, junto con PNV y CiU, acordaron la hoja de ruta del semestre español a través de una proposición no de ley que el Congreso aprobó el 15 de diciembre. Tiene fundadas pruebas: las últimas declaraciones de varios dirigentes del PP, muy críticas con el Ejecutivo.

Por eso ayer la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, preguntó a los conservadores si van a proseguir con “un debate partidista” que “en nada beneficia a España y a la UE” o si por el contrario no juzgan más conveniente “compartir” el espíritu de la presidencia con el Gobierno.

La moción que suscribieron el PP en la Cámara baja, recordó la número tres de los socialistas, implicaba un “apoyo explícito” a la impronta que José Luis Rodríguez Zapatero quiere marcar estos seis meses. En cambio, el PP “no ha esperado ni 24 horas para empezar a criticar al Gobierno”. Pajín no mencionó ningún ejemplo concreto en la rueda de prensa que siguió a la primera ejecutiva del PSOE en 2010, que presidió Zapatero.

El viernes, el mismo día en que se inauguraba oficialmente la presidencia española, Cristóbal Montoro, el responsable económico del PP, subrayó que “un país débil y enfermo” asumía las riendas de la UE. El sábado, Javier Arenas, el vicesecretario de Política Autonómica, quitó al Gobierno toda “credibilidad” para liderar la Unión. El mismo día, el eurodiputado Jaime Mayor Oreja reprochó a Zapatero que crea que el semestre de turno se reduce a “márketing”.

Rajoy coronó ayer el concierto de declaraciones. El líder del PP exigió al jefe del Ejecutivo que no utilice el semestre como una “coartada” para “no hacer nada de lo que interesa a los españoles”. “La presidencia no exime de hacer los deberes en el ámbito interno. Ante todo, Zapatero es presidente del Gobierno de España”, mantuvo. Confirmó así la estrategia de su partido: condenar a Zapatero por volcarse en la UE y olvidarse del país.

“No nos sorprende. No esperábamos el apoyo del PP. Pero creemos que medirá el tono: criticará la presidencia española, pero atacando por la economía doméstica –expresaba una dirigente de la ejecutiva–. Pero ese mensaje se contrarresta con los hechos. Sí hemos acordado es ser más combativos con el PP, no sólo con este tema, sino en general”. Pajín lo manifestó de forma similar. El PSOE, apuntó, “no va a perder ni un minuto” en dejarse llevar por la actitud rupturista del PP, porque no está para “anécdotas, chistes y bromas de mal gusto”.

El Gobierno no desaprovechará la “oportunidad” que le brinda la presidencia para “multiplicar las iniciativas” contra la crisis que permitan a la UE una pronta “recuperación”, reivindicó Pajín. Pero habrá hueco para imprimir las “señas de identidad de España”. Son tres para el PSOE: las políticas de igualdad, bienestar y derechos ciudadanos.

 

Daniel Basteiro | Bruselas

El Gobierno aclaró ayer el alcance de la estrategia económica de la UE para 2020, uno de los temas estrellas en su semestre europeo. En su empeño por mejorar la gobernanza económica de los 27, España buscará una mayor coordinación para fijar objetivos ambiciosos para los que, por el momento, no se prevé incluir mecanismos de sanción en caso de incumplimiento.

La vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, aclaró que “en ningún momento se ha hablado de sanciones”, en contra de lo publicado por medios internacionales, que citaban a José Luis Rodríguez Zapatero pidiendo “objetivos vinculantes” y “medidas correctivas” en caso de que no se alcanzasen.

La matización de De la Vega fue vista como una marcha atrás tras la oposición con la que se encontraron las sanciones en el Reino Unido, pero sobre todo en Alemania. “La propuesta de sancionar a los países miembros si no cumplen con los objetivos previstos no tiene sentido. La actual estrategia de Lisboa se basa en un enfoque cooperativo sin sanciones, y así debería seguir siendo”, aseguró en un comunicado el ministro alemán de Economía, Rainer Brüderle.

Lo que es cierto es que la estrategia de Lisboa, que fijaba objetivos no vinculantes para 2010, no se ha cumplido en casi ninguno de sus puntos, que incluyen niveles de empleo, crecimiento o gasto en investigación. De la Vega apostó por “más coordinación, más integración, más Europa” para 2020 e insistió en un nuevo modelo de gobernanza económica. “Alemania y España coincidimos en esto absolutamente”, aseguró. “La presidencia empezó bien y acabará mejor”, prometió la vicepresidenta, que se reunió con el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso.

Fuentes del Gobierno recordaron la dificultad para poner en práctica un sistema de supervisión financiera europeo, al que se oponía desde el primer momento el Reino Unido, y recordaron que será España el país al que le tocará ponerlo en práctica, tras una tramitación en tiempo récord para los estándares de Bruselas. El Gobierno espera, según estas fuentes, que la estrategia económica para 2020 siga el mismo patrón en su tramitación.