Público
Público

El PSOE esquiva el debate plurilingüe

34 senadores piden usar su lengua en la Cámara. El PSOE vincula su apoyo al del PP

MIGUEL ÁNGEL MARFULL

El Senado, la cámara de los territorios, no habla sus lenguas. La España plurilingüe sólo se expresa en castellano en la institución que aborda con especial dedicación los intereses de las comunidades autónomas. Para corregir este veto a las lenguas cooficiales en la Cámara Alta, un grupo de 34 senadores presentó ayer una iniciativa que pretende que el uso del catalán, euskera y gallego se normalice y se extienda a la actividad ordinaria del Senado.

Parlamentarios de todos los partidos presentes en la Cámara, excepto PSOE, PP y la senadora de Unión de Pueblo Navarro, suscriben esta iniciativa. Los socialistas comparten su esencia y se dicen dispuestos a "avanzar" en esta línea sólo si hay "consenso entre todos los grupos", como acotó su portavoz en el Senado, Carmela Silva. La condición impuesta tiene doble fondo. La unanimidad reclamada es imposible; el PP no es partidario de esta modificación fuera de una reforma del Reglamento del Senado y los socialistas lo saben. "El PP no está por la labor de que se produzca este avance", criticó Silva. El grupo conservador ratificó ayer esta impresión: "No es prioritario", aclaró a Público uno de sus portavoces.

Las lenguas propias tienen un uso muy limitado en el Senado

Pero a las formaciones de corte nacionalista representadas en la Cámara sí se lo parece. En la actualidad, sólo se permiten las lenguas cooficiales en el Senado en un marco limitado: la Comisión General de las Comunidades Autónomas.

La propuesta planteada por estos 34 senadores pretende "dar carta de normalidad a algo que debería ser normal dese hace muchos años", como defendió ayer uno de los firmantes, Xosé Manuel Pérez Bouza, del BNG.

Ninguna formación capitanea la propuesta, que tampoco lleva firma partidaria alguna. La iniciativa, además, "está abierta a la adhesión de los senadores de cualquier grupo", ya que parlamentarios "de todos los partidos, incluidos el PSOE y el PP, han trabajado en ella", según Miquel Bofill, de ERC.

Si el Senado toma en consideración la propuesta algo que no podrá hacer como mínimo hasta febrero Bofill considera que "habrá tiempo para pactar" de manera que la extensión de las lenguas cooficiales cuente "con el apoyo de la mayoría de la Cámara".

Senadores de todos los partidos, salvo PSOE, PP y UPN apoyan la iniciativa

Bastaría la mitad más uno de los senadores. El representante de ERC se declaró optimista. El de CiU, Jordi Vilajoana, fue más allá de esta propensión. "No es simple optimismo, sino pura racionabilidad"enfatizó para argumentar que "la mejor forma de respetar y proteger una lengua es utilizarla en una cámara tan importante como el Senado".

El mismo argumento de fondo unió a los senadores del PSC a la propuesta. También ellos son diez la han firmado en bloque. "El Senado es la voz de los territorios, pero ¿en qué lengua?" se preguntó Lluis María de Puig. En su calidad de miembro de un partido hermano del PSOE, Puig aventuró de esta formación a la reforma recordando que fueron los socialistas quienes llevaron el catalán al Parlamento Europeo "y sería el colmo poder hablar catalán en Bruselas y no en el Senado".

Unidos también a esta reclamación contra el monolingüismo en una sociedad plurilingüe, el PNV pidió al Senado "reconocer que existen otras lenguas, que no tienen derechos como tales, pero sí los tienen quienes las hablan", según defendió su senadora Miren Lore Leanizbarrutia.

Más noticias de Política y Sociedad