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El PSOE pide explicaciones a García- Escudero por el agarrón al senador

El Grupo Socialista envía una carta al presidente del Senado para que se regule la entrada de los escoltas de la Moncloa en el salón de plenos

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El PSOE ya advertía anoche de que no dejaría pasar por alto el agarrón de una escolta del presidente del Gobierno a su senador autonómico por Castilla y León, Ibán García del Blanco. Y al final eso ha hecho. El portavoz del Grupo Socialista, Marcelino Iglesias [descargar aquí], ha registrado una carta al presidente de la Cámara, Pío García-Escudero (PP), para expresarle su protesta por lo sucedido en el pleno de ayer y se pongan los medios para que no se vuelva a repetir un incidente así. 

García del Blanco intentó entregar en mano un casco minero a Mariano Rajoy justo antes de que comenzase la sesión de control. Así le quería relatar qué está sucediendo con el conflicto de las cuencas, ya bastante enquistado, y para pedirle que aparte a su ministro de Industria, José Manuel Soria. El presidente apenas le miraba, le decía 'bien, bien' y ya está. Enseguida acudió en su rescate su director de Gabinete en la Moncloa, Jorge Moragas, y una de sus escoltas, quien apartó al senador socialista del escaño del jefe del Ejecutivo tironeándole de las mangas y los hombros. 

La polémica se instaló en la Cámara de inmediato, porque cabía la duda de que pudieran entrar en el hemiciclo policías armados, cuando las Cortes, como expresamente consagra la Constitución, son inviolables. Fuentes oficiales del Senado aclararon que no se había abierto la sesión, y por tanto no había problema, pero además que cualquier funcionario 'en el ejercicio de sus funciones' tiene autorización para ingresar en el recinto. 

Los socialistas recuerdan que las Cámaras cuentan con sus servicios propios de seguridad

En su escrito, los socialistas muestran su perplejidad ante el hecho de que una 'funcionaria de policía, que no pertenece, presuntamente, a la Comisaría de la Cámara, actúe dentro del Senado, y de manera especial el salón de sesiones'. El PSOE invoca el artículo 72. 3 de la Carta Magna, que estipula que 'los presidentes de las Cámaras ejercen en nombre de las mismas todos los poderes administrativos y facultades de policía en el interior de sus respectivas sedes'. Una potestad que refrenda el artículo 38 del Reglamento del Senado. El texto recuerda que esta facultad de policía conferida a los presidentes de ambas Cámaras pretende 'impedir la intromisión de poderes ajenos que puedan comprometer la autonomía del Parlamento', y por eso mismo Congreso y Senado disponen, cada una, de su propia comisaría y de su servicio de seguridad. 'La consecuencia de las previsiones constitucionales y reglamentarias es que ninguna autoridad o funcionario puede acceder a la Cámara para ejercitar sus competencias, sin la autorización del presidente', concluye el PSOE. De esta forma, cualquier persona que accede a las Cortes se encuentra 'acogido y protegido' por los servicios de seguridad de cada una de las Cámaras. 

Preguntan si la agente contaba con un permiso para entrar en el pleno

El Grupo Socialista pide a García-Escudero que se aclaren las 'circunstancias' de la actuación del miércoles, 'no del todo punto incorrecta', reconocen, porque tampoco se produjo 'en forma violenta'. Por ello, le reclama que se identifique a la escolta de Rajoy y se compruebe si pertenece a la comisaría del Senado o presta servicio a otra autoridad, se determine 'si disponía de algún tipo de habilitación' general o ceñida a anteayer, para acceder al salón de plenos. Y, si se dilucidara que la policía entró al hemiciclo sin autorización, el Senado 'eleve una queja al ministro del Interior poniendo en su conocimiento los hechos producidos y adopte las normas y los criterios oportunos para que hechos de esta naturaleza no se vuelvan a producir'. Iglesias reclama, por último, que se informe de todas las diligencias a la Junta de Portavoces. 

¿Qué ocurre en el Congreso? Los escoltas del presidente y de los ministros se quedan siempre fueran del palacio, en el patio. No penetran al recinto. 'No está escrito en ningún lugar, simplemente se adoptó por costumbre'. En los edificios de la Cámara baja están desplegados numerosos agentes uniformados para garantizar la seguridad y cuidar los accesos, y en el salón de sesiones están vestidos de paisano', explican fuentes oficiales. Si ocurre algún incidente, son ellos los que acuden, no los escoltas de Rajoy. ¿Y podrían apartar a empujones a un diputado? 'Habría que ver las circunstancias. Si un parlamentario se pone violento, todo podría ser', añaden. No obstante, estas fuentes remarcan que cada Cámara se organiza 'de forma autónoma', de modo que los usos del Congreso no son los mismos que los del Senado. Ponen un ejemplo: cuando el presidente huyó de los periodistas en abril y se marchó por el garaje, quienes rodeaban a Rajoy eran sus guardaespaldas, 'no los agentes de la Cámara alta'.