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El PSOE intenta recuperar la complicidad social

El partido se moviliza para apuntalar el giro económico del Gobierno

G. LÓPEZ ALBA

El PSOE intenta pasar cuanto antes la página de las elecciones del 7-J y revitalizar su papel de interlocutor de la sociedad civil para afrontar con el máximo apoyo posible los retos de la reconversión económica, que tendrá sus piedras de toque en el pacto social que José Luis Rodríguez Zapatero quiere firmar antes de que acabe el mes y en los Presupuestos del Estado para 2010. El acuerdo con sindicatos y empresarios que pilota personalmente el presidente es el instrumento clave de la política gubernamental. A falta de una sólida mayoría parlamentaria, Zapatero quiere afianzar con una "alianza social" su proyecto de cambio del patrón de crecimiento económico.

Para acompañar las iniciativas del Gobierno en los "decisivos" meses próximos, la dirección del PSOE acordó este lunes elaborar "un plan de acción" que contribuya a "impulsar la concertación social y la economía sostenible". La secretaria de Organización, Leire Pajín, encargó a los secretarios de área un plan de trabajo para establecer una agenda de reuniones con interlocutores sociales como autónomos, pequeños y medianos empresarios, asociaciones y representantes de la llamada economía social. El objetivo es doble: escuchar sus planteamientos y vender los del Gobierno para fomentar un clima de consenso social.

En este contexto, la aprobación de los Presupuestos del Estado para 2010 aparece como un puerto de especial trascendencia y dificultad por los problemas del Gobierno para sumar los votos necesarios. Para cargarse de argumentos, Pajín anunció el compromiso, que asumió en nombre de toda la organización, de facilitar la aprobación de los presupuestos en todas las comunidades autónomas y ayuntamientos como un ejercicio de "arrimar el hombro" que hace un año ya solemnizó Zapatero.

Pajín confía en cerrar el frente de la financiación en el plazo fijado

La secretaria de Organización presentó esta decisión como una actitud de responsabilidad para afrontar la crisis económica a todos los niveles y precisó que no abarca las leyes de acompañamiento presupuestario, ya que con frecuencia se utilizan "de forma abusiva".

Pajín aseguró que el Grupo parlamentario Socialista buscará "espacios de acuerdo" con todos los grupos parlamentarios, aunque si CiU y el PNV mantienen su actitud de distanciamiento no tendrá más remedio que el entendimiento con Coalición Canaria, BNG, ERC, IU e ICV.

La número tres del PSOE defendió la decisión del Gobierno de incrementar los impuestos que gravan el tabaco y los combustibles. A su juicio, "los ciudadanos son muy conscientes del momento" de crisis y, según subrayó, España "es uno de los países con mejor presión fiscal de toda la Unión Europea".

En cuanto a la polémica sobre el posible cierre de la central nuclear de Garoña, Pajín dijo que deben conjugarse tres elementos: el cumplimiento del programa electoral, la garantía del suministro energético y la máxima sensibilidad ante la situación de los trabajadores que se verían afectados.

Entre medias, el Ejecutivo afronta como objetivo inmediato cerrar la negociación del nuevo modelo de financiación autonómica, del que depende la estabilidad interna del PSOE por la relación con el PSC y la posibilidad de un cambio de actitud en el Congreso de los Diputados de los partidos catalanes.

Leire Pajín se mostró "optimista" sobre el cierre de este frente "en el plazo fijado por el presidente del Gobierno", antes del 15 de julio. Para que así sea, según confirmó la portavoz del PSOE, "se han redoblado los esfuerzos" negociadores.

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