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PSOE: El reto de las grandes ciudades

El PSOE aspira a conservar todos los gobiernos municipales y conquistar todos los que pueda, con especial atención a los municipios de más de 50.000 habitantes

G.LÓPEZ ALBA / Y. GONZÁLEZ

Madrid y Valencia son dos agujeros negros en el mapa de poder socialista, tanto a nivel autonómico como municipal. En la comunidad madrileña el PSOE aún gobierna muchas ciudades importantes del llamado "cinturón rojo", pero la capital se le resiste desde que en 1989 Juan Barranco fue desalojado de la Alcaldía por una moción de censura del centro-derecha. En la Comunidad Valenciana, el PSOE hace tiempo que perdió el cinturón rojo y sólo gobierna dos ciudades importantes: Elche y Gandía, en el primer caso por un solo concejal de ventaja y en el segundo gracias a la división del PP. Los gobiernos autonómicos de ambas comunidades están en manos del PP desde 1995.

Esta situación, y la gran diferencia que separa al PP del PSOE, agrandada en las elecciones europeas, es la que explica el deseo de la dirección madrileña de adelantar al otoño la nominación de los candidatos para que el electorado tenga unos referentes claros. A la idea se ha apuntado la dirección de Andalucía, donde el PSOE sólo gobierna dos de las capitales de provincia Sevilla y Jaén.

Para evitar que cunda la ansiedad, la dirección federal remitió el lunes pasado a todos los territorios una circular en la que recuerda que no es el momento de elegir a los candidatos y que el calendario lo determina la Ejecutiva Federal, con la aprobación del Comité Federal. Habrá excepciones, pero estudiadas con lupa.

Nuevos candidatos

El PSOE ha acumulado más poder autonómico con José Luis Rodríguez Zapatero al frente que en ninguna otra época del partido y aspira, como mínimo, a conservarlo.

De los cinco presidentes autonómicos socialistas cuyo mandato acaba en 2011, el aragonés Marcelino Iglesias ya ha anticipado que no optará a la reelección. Iglesias aprovechó la debilidad de la oposición para anunciar en el otoño pasado su retirada, con la intención de propiciar el relevo antes de agotar la legislatura, pero se ha visto obligado a frenar el proceso para evitar la sensación de interinidad. La opción que suena con más fuerza para sustituirle es Eva Almunia, secretaria de Estado de Educación.

En Asturias está por decidir si se mantiene el cartel de Vicente Álvarez-Areces, que tuvo un complicado arranque de su segundo mandato por falta de mayoría parlamentaria, o se procede ya a la renovación. En este caso, la alternativa sería el secretario general del partido, Javier Fernández.

Guillermo Fernández Vara, que mejoró los resultados de Juan Carlos Rodríguez Ibarra, repetirá en Extremadura; y José María Barreda lo hará en Castilla-La Mancha, donde el PP ha puesto todas las baterías para arrebatarle el Gobierno. En Baleares, Francisco Antich intentará revalidar la presidencia después de un segundo mandato caracterizado por la inestabilidad derivada de la fragmentación del Parlamento.

En Cantabria, donde la socialista Dolores Gorostiaga ostenta la vicepresidencia, el PSOE intentará aprovechar la anunciada marcha de Miguel Ángel Revilla si se confirma para obtener la primacía de su coalición con el PAR. También en Navarra, donde el joven Roberto Jiménez ha estabilizado el partido, los socialistas intentarán rentabilizar su condición de factor de estabilidad del Gobierno de UPN.

Está por resolver quién sustituirá a Juan Fernando López Aguilar como candidato en Canarias. La posibilidad de que Pedro Saura repita en Murcia y Quico Fernández Aldama lo haga en La Rioja dependerá que de surjan otros candidatos con más posibilidades.

La renovación de los candidatos en Madrid (Tomás Gómez), Valencia (Jorge Alarte) y Castilla-León (Óscar López Águeda) ha estado precedida por los cambios de liderazgo en el partido, con una nueva hornada de dirigentes territoriales que afrontarán su primer test electoral en una difícil coyuntura y con sus rivales muy asentados.

Ganar también en votos

Al igual que en las elecciones autonómicas, el PSOE aspira a conservar todos los gobiernos municipales y conquistar todos los que pueda, con especial atención a los municipios de más de 50.000 habitantes. Las opciones son limitadas, aunque en algunas comunidades, como la valenciana, el margen es muy amplio. En 2007, el PSOE logró más concejales que el PP, pero perdió en el cómputo de votos y ahora intentará ganar también en este parámetro electoral.

A priori las perspectivas son especialmente buenas en Euskadi, donde se espera que continúe la ola de cambio del 1 de marzo. El PSE gobierna dos de las tres capitales y reconoce que arrebatar Bilbao al PNV es muy difícil, pero presentará más listas que nunca y, en conjunto, se confía en "un salto cualitativo". Por el contrario, en Galicia puede darse un vuelco en favor del PP ya que el PSOE gobierna casi todas las capitales y ciudades importantes, pero la situación es de incertidumbre en todos los casos después de haber perdido la Xunta.

Entre las capitales de provincia, las mejores expectativas están en Valladolid, Huelva y Cuenca. En el primer caso, existe el inconveniente de que la anterior cabeza de lista, Soraya Rodríguez, dejó el puesto para ser secretaria de Estado de Cooperación.

El abandono de candidatos derrotados al primer intento es uno de los principales problemas, que se da singularmente en Madrid, donde desde que se perdió la Alcaldía se han presentado ya tres candidatos. Ahora, como adelantó Público, se piensa en presentar al ministro Ángel Gabilondo , pero no se descarta al actual portavoz municipal, David Lucas, que ha expresado su voluntad de disputar la candidatura, y tampoco a la ministra Beatriz Corredor, que ya fue concejal. La decisión, en este caso, pasa por el parecer de Zapatero.

El valor de no tirar la toalla cuando se pierde se le reconoce especialmente a la ex ministra Carmen Alborch, por lo que seguramente repetirá como candidata en Valencia.

 

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