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El PSOE vuelve a liarse con la sucesión

La divulgación de una posible hoja de ruta para coronar a Rubalcaba reaviva la tensión interna

GONZALO LÓPEZ ALBA

El PSOE ha vuelto a enredarse en el debate sobre la sucesión de José Luis Rodríguez Zapatero. La divulgación de una posible hoja de ruta, hecha el miércoles por un destacado miembro del Gobierno y que culminaría en octubre con un congreso que proclamaría a Alfredo Pérez Rubalcaba como candidato para 2012, ha avivado la guerra soterrada por el poder que se pone de manifiesto en la diversidad de las reacciones internas.

Desde la Moncloa y la dirección del PSOE se negó toda autenticidad a ese supuesto diseño, del que ayer informó Público, desautorizando tal versión como "un análisis personal". "El presidente no ha desvelado aún su decisión y, por lo tanto, no puede haber ningún plan de sucesión", sostuvieron portavoces oficiales y miembros de su entorno, en un intento de restar veracidad a la filtración de la que, según se destacaba, "es disparatada porque nadie sale bien parado, ni Zapatero ni Rubalcaba".

Algunos dirigentes ven una operación para saltarse las primarias

Sin embargo, frente a la tesis oficial de que todo se reduce al carácter "lenguaraz" del informante, ayer emergieron otras dos interpretaciones que ponen en tela de juicio esta versión.

Así, para algunos destacados dirigentes la filtración vendría a confirmar la existencia de "una operación perfectamente planificada" para buscar la coronación de Rubalcaba; es decir, su proclamación como sucesor saltándose el requisito de convocar unas elecciones primarias que establecen los estatutos del PSOE. Se trataría de instalar con tiempo suficiente la idea de que ya todo está decidido, de modo que cuando llegue el momento del relevo sea "un hecho consumado" que la única opción es el vicepresidente. "El objetivo es que ya no haya decisión que tomar, sino únicamente decisión que comunicar", según estos interlocutores.

La Moncloa y el PSOE desautorizan la filtración de un plan sucesorio

De hecho, la impresión de que Zapatero se va y de que el PSOE obtendría un mejor resultado con Rubalcaba como cartel electoral ya está instalada en la práctica totalidad de la nomenclatura socialista, incluso entre quienes desearían que siga el presidente. En definitiva, la filtración del miércoles supondría sólo "un acelerón" de esa estrategia.

Una tercera interpretación, procedente igualmente del interior del PSOE y que conecta con la anterior, se centra en las declaraciones realizadas el martes por el vicesecretario general, José Blanco, cuando afirmó que Rubalcaba sólo es "una opción". Para algunos, el vicesecretario general, quien también dijo que Zapatero sigue teniendo "el apoyo unánime del PSOE" para volver a ser el candidato, intenta preservar el papel del partido, pero, a juicio de otros dirigentes, ese aparente distanciamiento del vicepresidente sólo sería una "maniobra de distracción porque la operación se está poniendo demasiado en evidencia".

El entorno de Zapatero sostiene que aún no ha cerrado su decisión

En este marco interno, y ante la evidente inoportunidad de avivar el debate cuando Zapatero ha logrado apuntarse "un pacto histórico" para la reforma de las pensiones, la pauta oficial ha sido transmitir a toda la organización la necesidad de que tome conciencia de que hablar de sucesión "es hablar de lío interno, lo que menos perdonan los electores". La directriz fue impartida ayer mismo a todos los barones para que eviten el asunto en la convención que les reunirá este fin de semana en Zaragoza. Pero llegó tarde.

El extremeño Guillermo Fernández Vara se refirió ayer a Rubalcaba como "la persona que mejor sintetiza ahora mismo en el PSOE lo que el país necesita". Y, dando credibilidad al supuesto plan que oficialmente se niega, insistió en que Zapatero debería comunicar públicamente su decisión antes de las elecciones de mayo, un calendario que no es el del presidente, según fuentes próximas. También el lehendakari Patxi López salió a alabar la opción de Rubalcaba.

A la confusión contribuyó el vicepresidente tercero, Manuel Chaves, con unas declaraciones en RNE. Tras asegurar que a él Zapatero no le ha dicho nada, comentó: "Que en estos momentos se diga que Rubalcaba es el candidato, mire usted... puede serlo, o puede no serlo". Pero, sin que quedara claro si fue un lapsus o algo más, después se refirió al presidente en pasado: "Yo habría preferido que hubiera seguido José Luis Rodríguez Zapatero, pero hay que afrontar con absoluta normalidad el supuesto de otro candidato".

Los barones reciben la directriz de soslayar el asunto en su convención

Así las cosas, de nuevo tocó al vicesecretario general, José Blanco, el esfuerzo de frenar el oleaje. Blanco volvió a defender que Zapatero continúa siendo "la mejor opción para los socialistas" mientras que no decida irse y que se deben "respetar sus tiempos". Pero el lío ya estaba hecho y, para más inri, el día en que se intentaba equiparar el pacto social sobre las pensiones con los pactos de la Moncloa de la Transición.

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