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La publicación de las actas de ETA quiebra la unidad antiterrorista

Rubalcaba defiende las decisiones del Gobierno en la tregua de 2006 porque eran "reversibles"

PEDRO ÁGUEDA

Todos los "movimientos" ordenados por el Gobierno para impulsar el proceso de paz de 2006 tenían carácter "reversible". Mientras, las Fuerzas de Seguridad recibían instrucciones de seguir trabajando porque la tregua de ETA podía romperse. Con estos dos argumentos se defendió ayer el vicepresidente primero, Alfredo Pérez Rubalcaba, del redoblado ataque del PP contra él, impulsado por la divulgación de un informe de la Guardia Civil sobre las actas de la banda sobre el proceso.

Rubalcaba acudió a la Comisión de Interior del Congreso para hablar de datos de criminalidad y allí le estaba esperando el PP con el informe policial en la mano. La oferta de excarcelar presos aun con delitos de sangre, el reconocimiento de que se intentó detener la operación policial del Faisán o el empeño del Ejecutivo por recuperar los contactos con los etarras hasta 11 meses después de la T-4, según la versión de ETA, fueron algunos de los motivos que esgrimió el portavoz del PP, Ignacio Cosidó, para acusar a Rubalcaba de haber mentido en sede parlamenaria y "vulnerar" el Estado de derecho. "Si tuviera un mínimo de responsabilidad política, lo más sensato sería que usted se marchara", espetó al vicepresidente.

El PP exige el cese de Rubalcaba por "vulnerar el Estado de derecho"

La consecuencia de la acción del Gobierno en tregua, se defendió Rubalcaba, motivó una eficacia policial que redujo la cifra de muertos de los 46 que siguieron a la tregua de Aznar a los 12 que se produjeron tras el anterior alto el fuego. "Porque no nos fiamos estamos como estamos", resumió el vicepresidente, antes de proclamar: "Estoy orgulloso".

El ministro del Interior rehusó comentar el contenido de las actas levantadas por los emisarios de la organización terrorista. "No voy a entrar en qué dijo ETA o en qué dijo que le dijeron", afirmó. Rubalcaba apeló entonces a la unidad en la lucha antiterrorista, esa misma que el PSOE no rompió cuando el Gobierno de José María Aznar "negoció" con ETA y que el PP, según el vicepresidente, ha decidido hacer trizas a raíz del caso Faisán y la publicación de las citadas actas de la banda.

PSOE, CiU, PNV e IU denuncian el acoso al Gobierno de los conservadores

Por su parte, el portavoz socialista, Antonio Hernando, dijo que la banda lleva 50 años "matando y mintiendo". A continuación mostró una información del diario Gara sobre las actas de la reunión de los emisarios de Aznar con la banda. "¿Sabe qué credibilidad le damos nosotros a lo que ETA dijo que dijeron los representantes del Gobierno de Aznar en la negociación de Zurich? Ninguna. Para nosotros esto no vale nada", afirmó, antes de romper la hoja que sostenía.

Del resto de grupos presentes, CiU y PNV dijeron sentirse "hastiados" de la insistencia del PP con el caso Faisán, mientras Rosa Díez, de UPyD, pidió transparencia a Rubalcaba. Después, el portavoz de IU, Gaspar Llamazares, acusó al PP de querer "convertir la legitimidad de un Gobierno en un proceso de paz en un proceso inquisitorial". Desde Málaga, el líder de los conservadores exigía la comparecencia de Rubalcaba para explicar por qué había "mentido" a los españoles. "Si no viene, tendrá que responder el presidente del Gobierno", afirmó.

Rubalcaba compareció ayer en la sala Constitucional, la misma en la que dijo en 2007 que la Fiscalía no había recibido presiones para excarcelar a Iñaki de Juana. Un emisario del Gobierno, según ETA, confesó en una reunión que el fiscal jefe de la Audiencia fue sustituido porque se negó a rebajar de 12 a 4 años la condena al terrorista de ETA.

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