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Puigcercós amaga con dimitir ante las presiones internas

El presidente de ERC espera ratificar su cargo en el consell nacional que le es afín

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La reacción de Joan Puigcercós el pasado lunes a la debacle electoral de ERC no ha gustado a parte de la ejecutiva del partido ni de las agrupaciones territoriales, que cuestionan su liderazgo. El lunes, un día después de haber perdido más de la mitad de los escaños en el Parlament de 21 ha pasado a diez y de los votos, el presidente republicano se reafirmó en el cargo y presentó una hoja de ruta para reconducir la situación. Para muchos no fue suficiente y ayer Puigcercós se vio obligado a poner su cargo a disposición del consell nacional, el máximo órgano del partido entre congresos, que se celebrará el próximo 18 de diciembre.

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Puigcercós lo comunicó a través de su blog. Su objetivo, no obstante, es mantenerse en el puesto, pero, tras los malos resultados en las urnas, algunos miembros del partido lo cuestionan y necesita una ratificación que buscará en el consell nacional, que le es afín, para salir reforzado.

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El sector antes favorable aCarod-Rovira pide ya su dimisión

La división y las escisiones han conducido a la formación al desmoronamiento en los últimos dos años, tras perder el 30% de su militancia. Puigcercós se esforzó al día siguiente de las elecciones en mostrar la imagen de cohesión que Esquerra tanto necesita, pero la reunión de la ejecutiva del lunes fue tensa. Duró cuatro horas y hablaron sus 40 integrantes, muchos de ellos para mostrar sus críticas a la estrategia seguida durante la campaña. Ayer quedó patente que la formación aún no ha logrado integrar las diferencias internas que se mostraron con todo su apogeo en el congreso de 2008.

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El fantasma que persigue a Puigcercós, Josep-Lluís Carod-Rovira, su principal rival en el último congreso republicano, se presume desactivado por la falta de apoyo dentro del partido. Pero ayer revivió encarnado en el senador republicano Carles Bonet, que directamente pidió la dimisión de Puigcercós, al considerar que la estrategia del actual presidente "no ha funcionado" y ERC ha obtenido sus "peores resultados" desde antes que Àngel Colom. "Es como si en 10 o 12 años no hubiéramos hecho nada y, por tanto, lo que toca, y le tendría que haber salido de él mismo en la ejecutiva, es presentar la dimisión" y no "hacerlo en falso", dejando el cargo a disposición del consell nacional "para ser aclamado como líder", criticó sin tapujos. Es el sentir que comparten otros miembros de la ejecutiva, si bien creen que no es momento para debates sucesorios.

El presidente del Parlament y número dos en las listas, Ernest Benach, tomó nota de las críticas y comunicó, también a través de su blog, que renunciará a su acta de diputado y a la primera línea política como consecuencia de los resultados electorales. "Deberá realizarse una renovación tranquila, a conciencia, sin estridencias ni peleas internas, preservando la unidad del partido", afirmó. Benach, que también disputó a Puigcercós el liderazgo en 2008, aseguró que su renuncia es un gesto en favor de que esta renovación se realice "a partir de nuevas ideas que sitúen a la izquierda nacional como una izquierda moderna, atractiva y potente".

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La federación de Barcelona quiere formar coalición con Solidaritat

El presidente de ERC en Barcelona, Jordi Portabella, también marcó ayer diferencias con Puigcercós. Esquerra tiembla ante otro posible revés en las municipales de mayo que la condene a ser un partido sin influencia. Portabella recordó que, antes de las elecciones catalanas, ya advirtió del peligro para Esquerra de que el independentismo se presentara dividido. De ahí que se mostrara favorable a una coalición de todas las fuerzas independentistas que concurran a las elecciones, en especial la Solidaritat de Joan Laporta.

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