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Rajoy ironiza sobre el giro del PSOE en inmigración, pero lo celebra

El líder del PP describió un presidente “despistado” y su portavoz reprochó al Gobierno estar solo

LUIS CALVO

Mariano Rajoy, pletórico tras la marcha del último Congreso del PP, sacó ayer la ironía para cargar contra el Gobierno. Aprovechó el debate sobre las conclusiones del Consejo de Europeo para poner a Zapatero frente a las contradicciones de su política migratoria. Utilizó para ello la directiva europea de retorno de inmigrantes, votada en el parlamento europeo por 14 diputados del PSOE y que fija en 18 meses el periodo máximo de retención. Dio la bienvenida al Gobierno a la postura del PP.

Rajoy siguió hurgando: “No le llamaré xenófobo por esto. Le brindaré mi apoyo, porque nosotros no lo éramos cuando lo proponíamos, ni creo que usted lo sea por rectificar”. El líder de la oposición se mofó, sin embargo, del “doble lenguaje” del Gobierno, que, en España critica la Directiva y, “en Europa, para quedar bien,” la apoya. Cargó además las tintas sobre los votos en contra o abstenciones de varios socialistas. “¿Con quién se identifica?”, cuestionó. “¿Con todos como gesto de flexibilidad?”. Las carcajadas de su bancada ya auguraban una sesión de control ligeramente bronca.

Zapatero no entró en el debate. Aseguró que su Gobierno apoya la directiva porque pone límites donde no existían y da garantías jurídicas a los inmigrantes. Sí reaccionó, en cambio, contra las críticas de los grupos minoritarios que, entre otras cosas, calificaron la directiva de “Guantánamo europeo”. Les acusó de “ignorancia supina”.

Un Gobierno “despistado”

Rajoy volvió a la carga minutos después, durante las preguntas de control. Interrogó de nuevo a Zapatero sobre economía. Pintó a un Zapatero de “despistado” y “dando bandazos. El presidente volvió a contratacar con una enumeración de medidas económicas. Las protestas conservadoras interrumpieron la respuesta. Lo harían otras dos veces más.

Sáenz de Santamaría rescató la ironía de Rajoy para atacar a la vicepresidenta. Destacó que el Gobierno había calificado las medidas de “psicológicas” y reprochó: “No necesitamos terapia de grupo, sino un gobierno que trabaje”. Y sacó a relucir las últimas derrotas del PSOE: “se han quedado solos”. De la Vega, enredada en acusaciones al PP, no supo reaccionar.

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