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Rajoy promete un país en el que vivir "bien" y ser "felices"

Reclama "gente competente, sin sectarismos y con un plan"

M. J. G.

Los aires de campaña ya soplan con fuerza aunque aún quedan unos días para que arranque oficialmente. A pesar de ello, ya se manejan encuestas, se exhiben los candidatos y los mítines se multiplican. El presidente del PP, Mariano Rajoy, se fue este viernes a Burgos, donde visitó el Museo de la Evolución Humana y luego asistió a un acto público, para apoyar a sus candidatos en Castilla y León.

El jefe de la oposición quiere centrar todas sus intervenciones en el terreno económico y este viernes ensayó lo que será a partir de ahora el grueso de su discurso. Rajoy tenía datos a los que aferrarse: "Los precios en España han subido un 3,8, las ventas de los comercios han caído un 7% y hay más de 4.900.000 personas que quieren trabajar y no pueden".

Herrera pide al PP que hable a la gente de forma "humilde y serena"

Estas cifras se convirtieron en su arma arrojadiza contra el Gobierno y también en el conducto para lanzar su mensaje: "Nuestro objetivo capital es crear empleo. Se puede hacer y lo vamos a hacer. Hay otras políticas distintas y España volverá a ser lo que era".

"Todo esto no se ha producido por una maldición bíblica sino porque el Gobierno ha hecho las cosas mal", denunció.

Rajoy dijo que hacía falta "gente competente, que no haga sectarismos y tenga un plan". "Con este Gobierno, no nos engañemos, es imposible recuperar la confianza", proclamó. El líder del PP lamentó el "problema" que han generado "estos que están" al frente. Desde hace meses, se refiere al Ejecutivo socialista de forma muy despectiva. Es más, no suele mencionar a Zapatero por su nombre.

Pons asegura que si Zapatero no se va, España camina hacia "la ruina"

Un año de los recortes

Este viernes, sin embargo, sí lo hizo. Pero para cargar sobre sus espaldas una pesada losa. Rajoy recordó que está a punto de cumplirse un año desde que el presidente del Gobierno realizó el recorte de los derechos sociales. El PP tiene previsto hacer hincapié en ello cada vez que tenga ocasión.

El líder de la derecha se despidió prometiendo que España volverá a ser un lugar donde "se respeten todas las ideas", "donde se viva bien" y todos sean "felices".

En el encuentro también participó el presidente castellano-leonés, Juan Vicente Herrera, quien hizo un llamamiento a los suyos: "Hay que seguir batallando, hay que esforzarse. Es preciso conseguir la confianza. Pero la confianza hay que merecerla, buscarla y ganarla y yo os llamo a ese trabajo hasta el día 22".

El dirigente conservador pidió a su partido que hable a los ciudadanos "más que nunca con serenidad, humildad y realismo". "Sin ningún tipo de triunfalismo, euforia y exceso. Sólo así conseguiremos una victoria electoral", pronosticó. Sin olvidar otra clave básica a la hora de agitar la coctelera: "Hay que trasmitir ilusión y compromiso".

Herrera también lamentó los datos del paro que se conocieron este viernes y lo achacó a "la ineficacia" y "nefasta política" del Gobierno. El presidente de Castilla y León, que opta a la reelección, dijo que su comunidad no aceptaba "ningún tipo de lección" del Ejecutivo socialista.

El resto de cargos conservadores siguieron este viernes la estela de su jefe de filas. También la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, habló de la Encuesta de Población Activa para resaltar que "lo que no termina de subir nunca es la desvergüenza de este Gobierno socialista".

La número dos del PP y candidata de su partido por Castilla-La Mancha acudió a Azuqueca de Henares (Guadalajara) donde aprovechó para hacer su propia campaña: "Como gane el PSOE, el 23 de mayo no podremos pagar la Sanidad, la Educación y las prestaciones sociales de los castellano-manchegos".

El vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, afirmó, por su parte, que si su formación logra una "gran victoria" el 22-M a Zapatero no le quedará "más remedio" que convocar elecciones generales. "No podrá seguir de presidente provisional durante ocho meses más sin causarnos a los españoles una gran ruina y una profundísima incertidumbre", mantuvo Pons en su visita a Melilla para apoyar a Juan José Imbroda.

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