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Rajoy sostiene sin rubor que la sanidad sigue siendo "universal y gratuita"

El presidente retoma la coartada de la 'herencia recibida' para culpar al PSOE de sus recortes y dice que si Zapatero hubiera aprobado su reforma laboral hace tres años, "hoy no habría tres millones más de parados&quot

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Al presidente Mariano Rajoy le sientan bien los descansos. Va con su personalidad tranquila. Esta mañana, tras otras tres semanas largas sin someterse a las ya no tan habituales sesiones de control, igual que sus ministros, ha aparecido en el Hemiciclo relajado, sin aspavientos y sin inmutarse ante los crudos temas que le plantearon Cayo Lara (Izquierda Plural), Durán i Lleida (CiU) y Alfredo Pérez Rubalcaba (PSOE). Tan relajado que hasta le sobraron segundos, un capital muy apreciado en un debate tasado al milímetro.

'La sanidad sigue siendo universal y gratuita', afirmó sin inflexión alguna en su tono de voz a la hora de responder al líder de la oposición. Y dijo esto para rematar su crítica a su oponente por realizar 'afirmaciones falsas'. Rubalcaba, también con un tono de voz monocorde, le exigió que cambiase de rumbo porque 'está sustituyendo el modelo social al crear dos tipos de ciudadanos: los que pueden pagarse los servicios públicos y los que no'.

El dirigente socialista, al que también le sobraron segundos, lanzó sus andanadas en los asuntos sociales candentes: 'Ha puesto el pago en los servicios de sanidad, educación y ahora justicia' (momento en que fue aplaudido desde su bancada).

Tras dar unas cifras de las nuevas tasas judiciales, remató con una afirmación dura: 'Por primera vez en la historia los trabajadores tendrán que pagar para recurrir su despido. Los derechos sólo van a ser para aquellas personas que puedan pagárselos, señor Rajoy. Los socialistas vamos a utilizar todos los recursos para evitarlo', sentenció.

El presidente le contestó que si su reforma laboral 'hubiera estado en vigor en estos años no se habrían perdido tres millones de puestos de trabajo entre 2008 y 2011' y no se salió de su conocido carril: 'Un Estado que no puede garantizar el gasto no garantiza ningún derecho, señor Rubalcaba. Hay que gastar lo que se tiene porque de lo contrario no nos financian'.

Rajoy terminó con un recurso muy parlamentario: una pregunta cuando el oponente no puede contestarla. '¿Va usted a apoyar también la huelga [del sector sanitario] también en una comunidad donde gobiernan?, porque allí también hacen huelga'. El regreso de este debate no dio para más. Y abandonó su escaño raudo y veloz tras 15 minutos en él.

Previamente, con Cayo Lara el presidente del Gobierno tampoco estuvo tenso. El  portavoz de La Izquierda Plural le preguntó por los desahucios y en concreto por el alcance del decreto aprobado por el Gobierno recientemente. Lara, que no gastó segundos en formular la pregunta en su intervención inicial  -una técnica inteligente - apeló incluso a informes de la ONU para criticar el reducido colectivo que puede acogerse a las condiciones que establece el decreto para evitar un desahucio. 'Los desahuciados, señor Rajoy, dejan de pagar su piso porque han perdido su trabajo. Es más, incluso dejan de comer antes que dejar de pagarlo', razonó.

'Los desahuciados dejan de pagar su piso porque han perdido su trabajo. Incluso dejan de comer antes que dejar de pagarlo' Le exigió la modificación del decreto en su tramitación parlamentaria. 'Mi grupo espera que se recoja la paralización automática de los desahucios en tramitación, la dación en pago y la aplicación de los alquileres sociales' . En su opinión, la norma aprobada por el Gobierno 'se limita a recoger los límites fijados por la banca'.

Rajoy concluyó el debate con el dirigente de IU con datos estadísticos como que el 80% de las viviendas son en propiedad en España, lo que conforma un mercado estable. 'La mayoría de los desahucios no son de primeras viviendas y es el último recurso', dijo. E hizo una declaración de intenciones: 'Estoy dispuesto a aceptar propuestas razonables en la tramitación parlamentaria', concluyó con una propina de tres segundos por parte del presidente de la cámara.

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