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Un rey tambaleante vuelve a presidir un acto oficial tras su operación

El monarca ha presidido el homenaje a los caídos enel Día de las Fuerzas Armadas

AGENCIAS

El rey ha presidido este sábado en Madrid el Homenaje a los Caídos con motivo del Día de las Fuerzas Armadas, su primer acto público en la calle después de su última intervención quirúrgica, en el que ha recibido el apoyo de los ciudadanos que se han acercado hasta la Plaza de la Lealtad, donde han agitado banderas de España y coreado 'vivas' al monarca.

El monarca, con su uniforme de capitán general de los Ejércitos, ha llegado a las 12.30 horas a la Plaza de la Lealtad acompañado por la Reina y los Príncipes de Asturias. Nada más abandonar el coche que le ha dejado a pocos metros del lugar desde donde ha presidido el homenaje, han comenzado a escucharse los primeros aplausos y gritos de 'viva', mientras saludaba al ministro de Defensa, Pedro Morenés, el jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), almirante Fernando García Sánchez, y la alcadesa de Madrid, Ana Botella.

Durante el solemne acto, que ha durado una media hora, el rey ha contado con el apoyo de dos muletas para realizar los cortos desplazamientos que ha necesitado. En algunos momentos se ha desprendido de una de ellas -para estrechar la mano con las autoridades o hacer el saludo militar- y ha permanecido apoyado en la otra.

Tanto a su llegada como a su marcha, el monarca ha mantenido un gesto sonriente, al igual que la Reina, que con sus saludos al público ha arrancado más aplausos. También se han escuchado vivas a Doña Sofía e incluso a toda la Familia Real durante el acto.

Los ciudadanos que han querido acompañar este acto se han dispuesto alrededor de la Plaza de la Lealtad, alrededor del perímetro marcado por las fuerzas de seguridad y protegido por vallas, en el que se podían observar bastantes huecos. Una vez finalizado el acto, el rey ha subido a su coche oficial -en el que ha ocupado el asiento del copiloto- y toda la familia ha puesto rumbo al Palacio de la Zarzuela, donde a las 14.30 horas ofrecerá un almuerzo a los ministros de Defensa e Interior y a la cúpula militar.

La Casa Real ha decidido convocar este almuerzo, dado que este año tampoco se ha organizado la tradicional recepción que el alcalde de la localidad escogida cada año ofrecía a las autoridades civiles y militares invitadas al acto. Con estos cambios, Defensa ha conseguido rebajar a unos 100.000 euros la factura del Día de las Fuerzas Armadas, que en el año 2007 llegó a ser de 3,6 millones de euros. El nuevo formato, sin embargo, permitirá acercar las Fuerzas Armadas a la sociedad, ya que el objetivo es que todos los ciudadanos que así lo deseen podrán conocer de cerca el trabajo de los militares, en los más de 200 actos organizados por todo el país: juras de bandera para civiles, actos deportivos y culturales y jornadas de puertas abiertas, son algunas de las propuestas de los Ejércitos y la Armada.

Los actos principales de celebración del Día de las Fuerzas Armadas han arrancado hoy con el izado solemne de bandera, una enseña de unos 300 metros cuadrados, en la madrileña plaza de Colón, presidido por el jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), almirante general Fernando García Sánchez. Los jardines del Descubrimiento ha sido el escenario de este acto, uno de los principales organizados este año por el Ministerio de Defensa, que ha contado con la asistencia de los tres jefes del estado Mayor y el director general de la Guardia Civil, Arsenio Fernández de mesa.

Tras pasar revista a la Fuerza, se ha procedido al izado de la bandera, que se soporta en un mástil de acero de 50 metros de altura, con cabeza giratoria para orientarse en la dirección del viento. La ceremonia, que ha durado unos diez minutos, ha concluido con los aplausos del público. El equipo de izado lo han formado un suboficial y diez soldados del Ejército de Tierra, la Armada, el Ejército del Aire y la Guardia Civil.

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