Cipriano, toda una lucha contra la necesidad

Cipriano toma nota de todo y así lleva sesenta años, buen conocedor de lo que le espera en la calle. Esta vez son cerca de 2.500 personas las que acuden a él. Cuando se viene es porque realmente se necesita. Vienen al reparto de comida de quienes todos conocen en Toledo como "el amigo de los pobres". Vienen a las siete de la mañana lloviendo y nevando, porque lo necesitan. Vienen a por alimento. A veces el enemigo es el calor, no pasa nada se mueve rápido, pero si no hay sombra, ahí está él para buscarla. Le ayudan casi cincuenta voluntarios. Hay mucha faena. En el almacén están preparadas 4.000 bolsas con varios kilos de legumbres, pasta, aceite o azúcar; alimentos básicos, pero hay más: leche, embutidos y también ropa. Lo que te den bienvenido sea. Es toda una lucha contra la necesidad, con lo que, como dura batalla que es, se activan las estrategias. A partir de ahora se repartirá comida en cualquier momento sin aglomeraciones. Si viene uno se da. Y así es la vida de Cipriano, jubilado de 78 años, ocupación: los demás. -Redacción-