Salva de aplausos para el tren a su paso por Angrois en el aniversario de la tragedia

Flores y muchas lágrimas hoy en la parroquia de Angrois, en Santiago, donde hace justo un año vivieron la jornada más negra de su historia. Los familiares y amigos de las víctimas han vuelto al lugar del accidente. Algunos incluso por primera vez. Han tenido fuerzas para asomarse a las vías donde se quedaron sus familiares arrojar un ramo de rosas y derramar el dolor que provocan las heridas. Las que no se ven y las que, un año después, siguen visibles. Ha sido un año complicado con mucho dolor por lo que han sido más necesarios que nunca los abrazos para consolar los recuerdos a la entrada de la misa. Han estado muy presentes los que ya no están. La catedral de Santiago estaba embargada por la emoción y hasta los instrumentos han sonado tristes. Y en el aniversario de la tragedia, a la misma hora, todos, otra vez, pendientes del tren. Que se ha ido cargado de aplausos.