Viven en medio de una acampada protesta

Ellos son Pedro y Tamara, un matrimonio que lo tenía todo y tras la crisis, se han quedado sin nada. Allí, en su ciudad, han dejado a uno de sus hijos con la familia de ella, pero viene otro hijo en camino y necesitan mantenerlo de alguna manera. Pedro se sienta a las puertas de un banco pidiendo ayuda, al día saca entre 7 y 10 euros que les da para la cena, afirma. Pero ellos necesitan un trabajo, volver a la estabilidad que tenían antes de que la crisis llegase.