Público
Público

Zapatero acusa al PP de intimidar a jueces y fiscales

El presidente del Gobierrno advierte de que, aunque la derecha anime a la abstención, el 1-M irán a votar todos "los que llevan dinero a las islas Caimán" // Afirma que los conservadores afrontarían la crisis a base

JUAN CARLOS ORTIZ DE ELGUEA

Si hay un animal sagrado en Galicia es la vaca. Y Alberto Núñez Feijóo pecó esta semana contra este animal totémico. Preguntó a un ganadero por qué todas sus vacas tenían nombre de mujer. “Porque son vacas”, respondió impertérrito el aludido.

De la metedura de pata del candidato del PP a la Xunta se burlaron ayer en Vigo Emilio Pérez Touriño y el propio presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que intervino en el pabellón de As Travesas en su segundo mitin de la campaña gallega.

“Parece que el señor Feijóo no es especialista en ganado”, sentenció el jefe del Ejecutivo. Pérez Touriño invitó al líder de la derecha gallega a que regresara a la escuela “para que aprenda a diferenciar entre toros, vacas y bueyes”. Y la candidata número dos por Pontevedra, la conselleira María Xosé Caride, recriminó a Núñez Feijóo: “Sabe tanto de lo que necesita este país como de vacas. Nada de nada”.

“Nuestra vaca tiene el pesebre en Galicia y las ubres en Madrid –escribió hace muchos años Castelao, padre del nacionalismo gallego–. Y el que no le da de comer a una vaca no tiene derecho a ordeñarla”. La intervención del presidente del Gobierno comenzó analizando lo que está ocurriendo estos días en el antiguo territorio de las ubres y acabó hablando de lo que puede pasar a partir del 1 de marzo en lo que un día fue un pesebre.

Un contundente Rodríguez Zapatero cargó sin matices contra el PP por su actitud ante la investigación judicial del caso Gürtel, una presunta trama de corrupción vinculada a los conservadores en Madrid y Valencia. “La democracia y el Ejecutivo que presido –enfatizó– no van a consentir que se intimide ni a jueces, ni a fiscales, ni a policías en la lucha contra la corrupción”. “¡Dales duro!”, gritó una voz entre el público. Y el presidente le obedeció. Recordó preocupado lo que se “está viendo y viviendo” en los últimos días en la vida pública del país y, en respuesta a algunas “cosas que han dicho dirigentes del PP”, hizo valer de forma inequívoca el Estado de derecho.

Rodríguez Zapatero está decidido a movilizar el voto activo contra el Partido Popular. Dijo que si en 2004 hubiera ganado la derecha, España todavía mantendría sus tropas en Irak y hubiera sido “el último país en seguir aplaudiendo a George Bush”. Añadió que si la derecha siguiera en la Moncloa, apostaría por los decretazos recortando derechos laborales y políticas sociales como única receta contra la crisis. “Es lo que hicieron cuando estaban en el Gobierno y hubo una pequeña dificultad”, recordó.

Precisamente porque la estrategia del PP para combatir situaciones económicas críticas parte de reducir el gasto público, el presidente retó a Mariano Rajoy y Alberto Núñez Feijóo a decidir dónde había que acometer los recortes: la Ley de Dependencia, la industria del automóvil, el gasto social, el incremento de pensiones...

Al igual que en su primer mitin de campaña en A Coruña hace una semana, el jefe del Ejecutivo hizo una llamada a combatir la abstención. “La derecha –dijo– quiere ganar con las urnas vacías”. Así, avisó a los que aún no están convencidos de participar el 1-M: “Los que llevan dinero a las islas Caimán van a votar todos”. Zapatero se refería a la suerte del número uno del PP por Ourense, Luis Carrera, que fue apartado de la lista tras saberse que tenía fondos en un paraíso fiscal.

Galicia, concluyó, “dejó hace tiempo la resignación, las puertas cerradas, el admitir y asumir que era de cuatro. No es de cuatro, es de todos los gallegos”. Vamos, que para Zapatero ya no hay rastro del pesebre de Castelao.

 


‘Zapateromanía’: Touriño cerró el mitin // A diferencia del mitin de hace una semana en A Coruña, fue el candidato a la Presidencia de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, quien cerró el mitin. El socialista acusó a su rival, Alberto Núñez Feijóo, de querer ganar las elecciones del 1 de marzo para “apuntalar a [Mariano] Rajoy en el PP” de manera que exhibiría Galicia “como trofeo” ante su jefe de filas. El hecho de que Zapatero, jaleado y aplaudido constantemente, no cerrase el mitin animó a muchos a abandonar el recinto antes de que hubiera concluido Touriño.

El mitin más numeroso: más de 6.000 personas // El de As Travesas, ayer, ha sido el mitin más multidinario de los socialistas en esta campaña, por delante del de A Coruña y el de Vilagarcía, en este último caso con la presencia del ex presidente Felipe González. El alcalde de Vigo, Abel Caballero, exclamó tras ver repleto el recinto: “La próxima vez, a Balaídos”, en referencia al estadio del Celta.

Dos ministros: Espinosa y Molina // Se pudo ver a dos ministros del Gobierno, el de Cultura, César Antonio Molina, y la de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, ambos gallegos.También asistió la portavoz del PSOE en el Senado, Carmela Silva. Y una ruidosa claque de militantes de A Illa de Arousa que animó todo el acto con canciones.También había carteles para todos los gustos. El más extravagante, el de Mujeres viudas demócratas de Vigo.

 

Muy consciente de dónde estaba hablando, el presidente del Gobierno garantizó el futuro de la planta de Citroën en Vigo, en la que ya se han dejado sentir los efectos de la recesión económica con la supresión de turnos de trabajo. José Luis Rodríguez Zapatero, que recordó que Vigo es el motor de la economía gallega, subrayó que el plan presentado al Gobierno por la empresa automovilística francesa para los próximos cuatro años, unido al programa de ayudas a la automoción por valor de 4.000 millones de euros, afianzan el futuro de Citröen en Vigo y de su potente industria auxiliar.

Tal y como se acordó el miércoles en una reunión mantenida en Madrid entre ambas partes, el Gobierno, dijo su presidente, apoyará a esta empresa “en lo que sea necesario para que la garantía del empleo”. La actividad de Citroën representa el17% del PIB gallego.