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Zapatero reconoce que la economía seguirá debilitada en los próximos meses


El presidente, en su comparecencia en el Congreso, dice que la economía crece en torno a un 2% y niega rotundamente que estemos en "recesión"

Rajoy: "Le apoyaré si

PÚBLICO.ES / AGENCIAS

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, comparece en el Congreso para explicarle a los diputados las medidas que piensa adoptar su ejecutivo para atajar la crisis económica que sufre el país. Ha reconocido el debilitamiento de la economía, que irá en aumento en los próximos meses, pero descartó que vaya a registrarse un "estancamiento duradero y menos aún una recesión".

Según él, "actualmente estamos creciendo en torno al 2%". La previsión del Gobierno era mucho más optimista, pero no ha quedado más remedio que rebajar esa euforia. En el primer trimestre, la economía española registró un crecimiento interanual del 2,7%.

Además, el ministro de Economía, Pedro Solbes, dijo el martes que el PIB creció en el segundo trimestre por debajo del 0,3% del trimestre anterior.

No obstante, aseguró que el Ejecutivo seguirá tratando de conseguir superávit en periodos expansivos de la economía, mientras que en momentos como el actual, mantendrá una "actitud general de rigor", con una política fiscal que "contribuya a estabilizar la economía". Por otro lado, apuntó que en el actual contexto de aumento del paro, el Gobierno mantendrá la alta cobertura del subsidio de desempleo y también "consolidará avances" aprobados en la anterior legislatura, como las ayudas por nacimiento o para la vivienda.

En su intervención, Zapatero insistió en que el Ejecutivo "no va a incumplir ni dejar en suspenso ninguno de sus compromisos de política social" contraídos. En este sentido, aseguró que el Gobierno cuenta "con margen" para cumplir con sus promesas, "incluso en una hipótesis más pesimista" de la evolución económica, y porque es un "imperativo de equidad social", además de por considerar "inaceptable" que sean los "más vulnerables" quienes tengan que pagar los efectos de la crisis.

El jefe del Ejecutivo dijo así que se seguirán mejorando las pensiones más bajas y el salario mínimo hasta alcanzar las cifras prometidas, y anunció que la subida de éste último para 2009 se presentará a los interlocutores sociales. También subrayó que el Gobierno seguirá desarrollando y aplicando la Ley de Dependencia en los términos previstos; cumplirá con el compromiso de mejorar las prestaciones no contributivas; completará la cobertura pública de la educación de cero a tres años, y mejorará el programa de becas.

Tras hacer un análisis de la crisis internacional, el jefe del Ejecutivo se refirió al "fuerte ajuste" del sector de la construcción, "más rápido e intenso del que habíamos previsto" y con un "alto coste" en términos de empleo. Reconoció que buena parte del desempleo registrado en los últimos meses procede de ese sector, mientras que el inicio de nuevas viviendas ha caído el 33 por ciento.

Además, advirtió de que la reducción de los visados en un 60 por ciento en el primer trimestre "hace prever que la destrucción de empleo continuará en los próximos meses" en esta actividad. Tras su análisis de la coyuntura económica, Zapatero volvió a enumerar las medidas tomadas por el Gobierno para paliar los efectos de la crisis, entre las que se encuentran numerosas actuaciones para promover la actividad constructora.

Así, citó los planes "renove" de rehabilitación de viviendas y establecimientos hoteleros, el impulso de la construcción de viviendas de protección oficial, la aceleración de las licitaciones públicas o la ayuda a los desempleados del sector con planes personlizados de búsqueda de empleo.

Aseguró que todas estas medidas supondrán la citada inyección de liquidez de 15.000 millones de euros en los próximos dos años.

El jefe del Ejecutivo español ya reconoció a finales de junio que la economía española sufría una fuerte desaceleración. Propuso entonces las 21 medidas expuestas hace una semana para combatir los efectos de la desaceleración y que no convencieron a los parlamentarios.

Todos los partidos políticos de la oposición exigieron la semana pasada que el presidente comparezca de forma extraordinaria en el pleno del Congreso para explicar la situación actual y los planes del Gobierno, algo que el PSOE intentó evitar hasta el último momento proponiendo que fuera Solbes el que acudiera a la cámara.

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