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Zarzalejos sienta en el banquillo a Losantos

Le reclama 600.000 euros por los insultos que el locutor le dirigió.

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'Sicario', 'necio', 'inútil', 'escobilla para los restos', 'detritus', 'pobre enfermo', 'despojo intelectual'... Así hasta 50. Son los insultos que entre abril de 2006 y octubre y noviembre de 2007 profirió el locutor Federico Jiménez Losantos contra el entonces director del diario ABC, José Antonio Zarzalejos. En cualquier caso, lo que más le dolió fue que deformara su apellido hasta convertirlo en Carcalejos, porque no sólo le afectaba a él.

También a su padre, sus hermanos, sus hijos y sus sobrinos.
Ser periodista impidió a Zarzalejos acudir a la vía penal contra otro periodista y optó por presentar una demanda por intromisión ilegítima a su derecho al honor, a la intimidad y a la propia imagen.

Consta de 50 páginas y en ella reclama 600.000 euros como indemnización por daños morales y que Jiménez Losantos sea condenado a leer la sentencia en los tres tramos de su programa en la Cope y que, a su costa, se publique la sentencia en ABC, El País y El Mundo.

'Tenía que acudir a la Justicia por mi dignidad personal y profesional, ante estos epítetos que son insultos y difamaciones', se justifica.

La demanda sostiene que 'no ha habido parcela de la vida del señor Zarzalejos que haya respetado [Losantos]: ni su nombre, con el que ha jugado a hacer motes, ni su familia, ni su aspecto físico, ni su origen, ni sus cualidades morales'.

Un juicio distinto

El juicio que se celebrará hoy en el Juzgado de Primera Instancia número 69 de Madrid será muy distinto al que se celebró a partir del pasado 28 de mayo en el Juzgado de lo Penal número 6, que se saldó con la condena del periodista de la Cope a pagar una multa de 36.000 euros por injurias graves con publicidad contra el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón.

Mientras que en ése Losantos citó a pesos pesados del PP para tratar de defenderse de las acusaciones de Gallardón y se oyeron las grabaciones de los programas, hoy sólo habrá dos interrogatorios, el del acusado y el de Zarzalejos, como ofendido. Las grabaciones han sido sustituidas por actas notariales que el ex director de ABC mandó levantar para dejar constancia de lo que Losantos decía de él.

En lo que sí coinciden ambos juicios, y otras querellas que el locutor tiene abiertas, es en que éste repite estrategia de defensa. En su escrito de alegaciones no hace constar ningún insulto que le hubiera podido hacer Zarzalejos y admite haber dicho lo que se le atribuye en la demanda. Se limita a explicar que actuó amparado en la libertad de expresión.

Contextualiza sus manifestaciones en 'una supuesta guerra mediática' entre ABC y la Cope y esgrime la espontaneidad de la radio como excusa para sus descalificaciones.

Como hizo ante los jueces de Intrucción que investigan las querellas presentados por sindicatos policiales, da plena credibilidad a todos los artículos publicados por El Mundo y los comenta en su programa.

Zarzalejos tiene claro lo que ocurría: 'En ABC nos limitamos a oponer nuestras tesis sobre el 11-M a las de la conspiración, que defendían él y Pedro J. Ramírez, que no responden a ningún indicio consistente: ni en la investigación sumarial, ni en la policial, ni en la sentencia'.

Al lado del Estado de derecho

'Nuestra postura fue estar al lado del Estado de derecho. No por un sentimiendo gregario, sino porque era donde había que estar. Como director creía que la versión conspirativa del 11-M era un fraude, y nos ganamos una enemiga total', explica Zarzalejos.

Considera que la actitud de El Mundo y la Cope respondía a que 'querían liderar editorialmente el espectro de los periódicos de centro-derecha' y para ello desataron 'una campaña bestial' contra ABC, de la que formaba parte su 'destrucción profesional'.

Aun así Zarzalejos está 'satisfecho' de cómo actuó y volvería a hacerlo 'cien veces' del mismo modo, si las circunstancias se repitieran. La demanda que el periódico que dirigía presentó contra la Cope por competencia desleal está paralizada.

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