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Biblioteca de Catalunya: el hospital de los libros

Por El Quinze
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La Biblioteca de Catalunya ocupa desde 1939 varias de las naves que el antiguo Hospital de la Santa Creu llenó hasta finales de los años 20, cuando se trasladó a las flamantes instalaciones modernistas del Hospital de Sant Pau. Creada en 1907 por el Institut d’Estudis Catalans y convertida en servicio público por la Mancomunitat en 1914, es uno de los rincones consagrados al estudio con más encanto de Barcelona. Sus muros, arcos y techumbres, construidos entre los siglos XV y XVIII –es, de hecho, uno de los conjuntos del gótico civil más importantes de Catalunya–, transportan al lector a otra época; una época a menudo coetánea de los documentos que allí se pueden consultar. Sobrevivir más de un siglo no fue fácil. Las dictaduras del siglo pasado jugaron siempre en su contra: durante el franquismo, la institución tuvo que limitarse a suplir la falta de bibliotecas públicas y universitarias, hoy cubierta por la Xarxa de Biblioteques Municipals. En la actualidad el centro recoge, alberga y difunde la producción bibliográfica catalana, pero también reúne y pone a disposición de los estudiosos numerosas colecciones de interés artístico, científico y literario. Ronda los 300.000 carnés de usuario, que dan acceso a 63.800 metros de estanterías repletas de libros y documentos en los más variados formatos. Durante 2018 sirvió a sus usuarios casi 1.400.000 documentos para su consulta. A los 12.000 m2 del edificio de la calle Hospital, cabe sumar 3.000 m2 más del edificio de servicios de la calle Villarroel.