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Mercabarna: la despensa metropolitana

Por Público -
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En Mercabarna no hay dos semanas iguales, al menos por lo que a la gama cromática se refiere. Estos días mandan el rojo de la fresa, el granate de la cereza y el naranja del albaricoque, que se han apoderado de uno de los pabellones del Mercat Central de Fruites i Hortalisses. Mercabarna es la gran despensa metropolitana: una ciudad alimentaria de 90 hectáreas que funciona las 24 horas del día y que acoge a 700 empresas especializadas. Se ideó hace más de 50 años para centralizar los mercados mayoristas repartidos por Barcelona, permitiendo que sus solares se destinasen a equipamientos. El primero en llegar, en 1971, fue precisamente el de la fruta, ubicado hasta entonces en el Born. A finales de esa década se trasladó el Matadero, un equipamiento molesto para los vecinos del Eixample y Hostafrancs, y cuyo solar ocupa hoy el parque de Joan Miró. Los últimos fueron, ya en los ochenta, el Mercado Central del Pescado, de la calle Wellington, derribado y convertido en aparcamiento; el Mercado Central de la Flor, cuyo edificio alberga el Teatre Lliure de Montjuïc; y el Mercado de Frutas de L’Hospitalet de Llobregat. Hoy, en plena Zona Franca, a diez kilómetros del centro de la capital catalana, Mercabarna comercializa cada año dos millones de toneladas de víveres. En 2018, el plátano fue la fruta más comercializada (120.460 t). Y la reina de las hortalizas fue la patata (236.984 t). Alimentos que salieron del Mercat Central de Fruites i Hortalisses hacia fruterías, colmados y tiendas de ultramarinos: el paso previo antes de acabar en la nevera del consumidor.