Este artículo se publicó hace 7 años.
Un vivero de artistas, al borde de la desaparición

Por El Quinze
-Actualizado a
Era una fábrica llamada Montajes de Básculas y Balanzas. La Mobba. Ubicada en la calle Colom, en pleno centro de Badalona, cerró sus puertas en 2003 para trasladarse a otra nave en el polígono industrial de Bonavista. La Mobba es un edificio de cuatro plantas que mira al mar en un entorno privilegiado. Solo habían pasado dos años cuando su propietario decidió cederlo a un colectivo de artistas locales que necesitaban un lugar en el que ensayar y trabajar sus creaciones. De esta manera, al tiempo que evitaban que la fábrica fuese ocupada ilegalmente y se degradara, el colectivo podría desarrollar sus proyectos artísticos y se encargaría también del mantenimiento del espacio. Eso era lo que establecía el contrato firmado entre ambas partes. Quienes entraban en la Mobba, no obstante, sabían que aquello tenía una fecha de caducidad: el edificio sería derribado algún día para convertirse en una zona verde.
Un derribo inminente... o no
Tras años de litigios entre la propiedad y el Consistorio, el Ayuntamiento de Badalona expropió en 2014 la fábrica por cuatro millones de euros. Los tres gobiernos que ha tenido la ciudad en los últimos cinco años –PP, Guanyem y PSC– esperaban poder llevar a cabo un derribo que, sin embargo, no se ha producido. Según fuentes municipales, "no hay una fecha prevista". Y la Mobba sigue en pie.
Dentro de esta vieja fábrica se ha ido consolidando un colectivo talentoso y a menudo poco conocido. Compañías internacionales de teatro de calle, pintores, constructores, diseñadores y payasos llenan de creación la nave desde hace unos 15 años. "Esto es como un aeropuerto de donde despegan aviones hacia muchos lugares del mundo", afirma Jaume Navarro, codirector de La Industrial Teatrera. Utiliza esa metáfora para recordar todos los proyectos internacionales surgidos de compañías y artistas locales instalados en la fábrica. "El hecho de estar aquí juntos ayuda a crear sinergias, ya sea de ayuda directa, entre nosotros, o de ganas de crear, por la atmósfera que se genera", añade Navarro.
En el recinto realmente se percibe esa aura de la que hablan todos ellos. En la planta baja, el equipo de Ramon de los Heros trabaja en la construcción de figuras. La más importante, el Dimoni de Badalona, que ha elaborado durante dos meses para quemarlo en las Festes de Maig, a modo de falla. Este año estuvo a punto de negarse a construirlo a pesar de llevar haciéndolo desde hace una década. De los Heros está cansado de batallar con el Ayuntamiento para que este valore el talento creativo que se ha forjado en la Mobba: ya está buscando un espacio alternativo, porque está convencido de que tendrá que irse de Badalona. "Siempre nos dicen que en pocos meses tendremos que irnos, pero nunca nos llegan a concretar una fecha", lamenta.
Mónica Cardona trabaja con él. Estudió en la Escola d’Art i Superior de Disseny Pau Gargallo de Badalona, de donde han salido profesionales que han expuesto sus proyectos en otros países. "Es necesario que siga existiendo un lugar como este", reclama Cardona, mientras trabaja en un dragón de madera que le ha encargado el Ayuntamiento del Masnou. "Hay gente que viene a pedirnos un espacio para pintar o para ensayar una obra de teatro", relata la artista, y añade que "debería promoverse un lugar de estas características con el potencial que existe en Badalona".
"Hace 15 años que sabemos que tendremos que irnos de aquí. Lo que ponemos sobre la mesa es que Badalona se merece una fábrica de creación donde puedan encontrarse los artistas y la ciudadanía", detalla en la misma línea Navarro. "Desconocemos si hay algún espacio mejor que la Mobba, pero si Sabadell, L’Hospitalet o Mataró tienen un lugar de estas características, ¿por qué en Badalona no podemos tenerlo?", se pregunta el codirector de La Industrial Teatrera.
Los vecinos esperan la zona verde
A su lado trabaja la compañía Xirriquiteula, que pasea su teatro de calle y sus grandes creaciones por todo el mundo. Hace 12 años que llegaron a la Mobba y, a pesar de conocer la afectación del edificio, Marc Costa, miembro de la compañía, cree que "podría rehabilitarse, con voluntad política, dotación económica y un buen proyecto de gestión, que tenga en cuenta lo que hay dentro y lo que puede venir en el futuro". Costa recuerda que una compañía de teatro necesita "espacios amplios y diáfanos y con la capacidad de guardar escenografías y material técnico".
En todo este tiempo, en el que una veintena de artistas han estado trabajando en el interior de la vieja fábrica, el vecindario del centro de Badalona ha continuado reclamando el derribo del edificio fabril a causa de su deterioro y de los desperfectos que, aseguran, se han ido produciendo en los últimos años. Hace un tiempo también denunciaron la presencia de ratas y de mosquitos en los alrededores de la fábrica. "Hay vecinos que viven cerca que están preocupados por el mal estado del edificio, y porque tienen miedo de que pueda haber algún accidente debido a las actividades que se realizan en el interior", afirma Conxita González, presidenta de la Associació de Veïns del Centre.
La imagen de la vieja fábrica es, sin duda, de deterioro, pero Navarro mantiene que "el edificio no se cae, lo que se cae es el rebozado de la fachada". "Y no hay ratas: si las hubiera, no estaríamos aquí dentro", asegura el codirector de La Industrial Teatrera, que apunta que los roedores provienen de las vías del tren, cercanas a la fábrica. "No podemos invertir porque esto tiene fecha de caducidad", recuerda. De los Heros, por su parte, defiende que el edificio estaría en peores condiciones si los artistas no estuvieran dentro.
Hace unos días los bomberos tuvieron que actuar por el fuego generado en una vetusta caja de luz en la fachada de la fábrica. El colectivo de artistas está convencido de que no tiene nada que ver con ellos ni con la instalación eléctrica que utilizan. Creen que se trata de una gamberrada. Los vecinos de la zona reconocen el talento de los creadores. "Creemos que los artistas de la Mobba merecen tener un espacio más digno que les permita realizar su tarea y, a su vez, darla a conocer a la ciudad; un espacio donde trabajar con un mínimo de condiciones, que ahora no tienen", dice la presidenta de la entidad vecinal.
Sin alternativa, de momento
Pero, ¿a dónde irán los artistas, y todos los materiales que acumulan en la Mobba, cuando se lleve a cabo el derribo previsto? Es un dato que todavía se desconoce. El Ayuntamiento de Badalona, por el momento, se limita a afirmar que "se está trabajando para encontrar un espacio en el que los artistas puedan continuar con su trabajo". Fuentes municipales aseguran ser "conscientes de esta problemática", y parece claro que el derribo del edificio no se llevará a cabo hasta que se halle una alternativa para los artistas. Así se lo han comunicado a los vecinos.
Una de las opciones que el Ayuntamiento había ofrecido a los artistas era el traslado a otra antigua fábrica, Muebles Rojas, ubicada en el barrio del Manresà. El gobierno liderado por Dolors Sabater (Guanyem Badalona en Comú) preveía la unión de varias disciplinas en ese espacio. Allí se instaló hace un año la Fundació Èpica, de la Fura dels Baus, que está desarrollando diferentes proyectos con una gran vinculación con el territorio. Pero a los artistas de la Mobba, finalmente, les han comunicado que no podrán trasladarse a esa otra nave. "Con el cambio de gobierno, la situación se estancó y nos han dicho que durante dos años es imposible que nos trasladen allí", afirma Marc Costa, de Xirriquiteula.
Los artistas que trabajan en el viejo edificio de la Mobba han iniciado un movimiento a través de las redes sociales como Fábrica de Creació La Mobba. Pretenden dar a conocer todo lo que hacen, para que la ciudad –y, por qué no, sus gobernantes– valoren en su justa medida el talento artístico de Badalona.