Público
Público

Japón La abdicación del emperador Akihito marca el fin de una era en Japón

El emperador nipón se despide del trono y se siente "afortunado" de haber desarrollado sus funciones "con un profundo sentido de confianza y de respeto hacia el pueblo", según sus últimas palabras en el cargo pronunciadas en su ceremonia de abdicación.

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El emperador japonés camina rumbo a un rito de presentación de informes el día de la ceremonia de su abdicación  | EFE

El emperador Akihito se ha convertido este martes en el primero en renunciar al Trono del Crisantemo en 200 años y lo ha hecho en una ceremonia en la que ha aprovechado para dar las gracias a los japoneses por su apoyo en estos 30 años de reinado. 

"Hoy termino mi cargo como emperador", ha señalado Akihito, de 85 años, durante la ceremonia celebrada en el Palacio Imperial Matsu no ma en Tokio a la que han asistido unas 300 personas y que ha sido retransmitida en directo en televisión.

Akihito ha reconocido su suerte por haber podido cumplir sus funciones "con la profunda confianza y respeto de los japoneses durante los 30 años" transcurridos desde su llegada al trono el 8 de enero de 1989 tras la muerte de su padre, el emperador Hirohito, en cuyo nombre luchó y perdió Japón durante la Segunda Guerra Mundial.

"Al pueblo que me aceptó y me apoyó como un símbolo, le expreso mis más sincero agradecimiento"

"Al pueblo que me aceptó y me apoyó como un símbolo, le expreso mis más sincero agradecimiento", ha añadido el emperador, que en verano de 2016 había expresado su deseo de abdicar ya que consideraba que sus problemas de salud le impedían cumplir adecuadamente con sus funciones.

"Junto con la emperatriz, espero desde lo más profundo de mi corazón que la nueva era (imperial) Reiwa que comienza mañana sea pacífica y fructífera y rezo por la paz y la felicidad de nuestro país y la gente de todo el mundo", ha remachado, en referencia al reinado de su hijo, el príncipe Naruhito, que arrancará el 1 de mayo.

Entre los asistentes al acto formal de abdicación han estado, además del príncipe Naruhito y su mujer, la princesa Masako, el primer ministro nipón, Shinzo Abe, además de los presidentes de ambas cámaras del Parlamento y otros altos cargos del Estado.

Antes del emperador ha tomado la palabra Abe, quien ha agradecido a Akihito que "siempre compartió las alegrías y las penas con el pueblo" durante sus 30 años en el trono, durante los que le tocó vivir la postguerra tras la derrota de Japón en la Segunda Guerra Mundial así como desastres naturales como el terremoto de Kobe en 1995 y el terremoto y posterior tsunami de Fukushima en 2011.

"Al tiempo que mantenemos en nuestros corazones el camino andado por el emperador, haremos todo lo posible para crear un futuro brillante para un Japón orgulloso que esté lleno de paz y esperanza", ha asegurado el primer ministro.

Salida efectiva a media noche

La salida formal del trono se producirá a la medianoche de este martes y a partir de ese momento Akihito no podrá ejercer ninguna función pública. A partir del miércoles, será el príncipe Naruhito, de 59 años, quien tome el relevo.

Antes de esta ceremonia, Akihito ha notificado su abdicación en los santuarios que se encuentran dentro del Palacio Imperial, incluido el que honra a la diosa Amaterasu Omikami, de la que según la mitología desciende la familia imperial nipona, y otros dos de antiguos emperadores y dioses shintoístas.