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Abortan una matanza en un colegio alemán

Dos estudiantes iban a matar a 17 personas, pero uno se echó atrás y otro se suicidó.

GUILLEM SANS MORA

Una semana después de que un estudiante finlandés matara a ocho personas antes de suicidarse, Alemania sigue conmocionada por las informaciones sobre los presuntos planes de dos estudiantes de perpetrar una gran matanza en una escuela del barrio de Weiden, en la ciudad occidental alemana de Colonia.

Uno de ellos, Rolf B., se suicidó el domingo arrojándose a las vías de un tranvía después de ser interrogado.

La ministra de Educación de Renania del Norte-Westfalia, Barbara Sommer, visitó ayer la escuela Georg Büchner, en la que los dos jóvenes, de 17 y 18 años, pensaban asesinar a 17 alumnos y profesores que figuran en una lista encontrada por la policía.

Los agentes están investigando el contenido de los ordenadores de los dos chicos y según se deduce de los archivos y chats examinados, los sospechosos de planear la masacre se habrían echado atrás en el último momento, sobre todo el mayor de los dos, informó ayer el fiscal Alf Willwacher.

La ministra explicó que varios alumnos avisaron al subdirector del colegio de que un compañero de 17 años había colgado en su página de Internet imágenes que exaltaban la violencia.

El subdirector mantuvo con el chico una conversación 'sin gran éxito' y avisó a la policía, que el pasado viernes habló con el joven.

Según la policía, el chico se mostró arrepentido y prometió retirar las imágenes de la matanza de Columbine (EEUU) que había puesto en su página web. Poco después se echó a las vías de un tranvía y murió en el hospital a consecuencia de las heridas.

Según la ministra, el suicida 'no tenía un aspecto llamativo', mientras que el otro joven, Robin G., destacaba por su ropa negra, de moda 'gótica'.

La fiscalía alemana le puso ayer en libertad después de que éste se mostrara dispuesto a recibir tratamiento psiquiátrico y declarara que no pretendía perpetrar una matanza.

Los investigadores consideran que el joven había devuelto a su presunto cómplice la ballesta con que pensaban realizar su ataque y había abandonado los planes de atentar contra el instituto hoy, un año después de que otro alumno alemán hiriera con un arma de fuego a 37 personas en su escuela antes de suicidarse.

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