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Abusos sexuales de la Iglesia Las víctimas de los abusos de la Iglesia tildan de "vergüenza" las disculpas del Papa: "Tiene que hacer algo por nosotros"

El pontífice reconoce el fracaso de la institución en afrontar adecuadamente lo que denomina "crímenes repugnantes de los abusos" a menores y pide esfuerzos para adoptar normas severas para que no se vuelvan a repetir.

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Una manifestante porta una pancarta en la que se puede leer: "Su iglesia violó y vendió a nuestros niños", con motivo de la visita del Papa Francisco a Irlanda. EFE/EPA/Will Oliver

El activista irlandés Colm O'Gorman, víctima de abusos sexuales cometidos por la Iglesia en este país, afirmó este sábado que el mensaje lanzado por el Papa Francisco en Dublín es un "vergonzoso intento" de evitar asumir su responsabilidad. Al mismo tiempo, varios grupos de víctimas han pedido al pontífice que de la cara y haga algo por ellos.

El Papa Francisco reconoció este sábado en Dublín el fracaso de la Iglesia irlandesa en afrontar adecuadamente lo que denominó "crímenes repugnantes de los abusos" a menores y pidió esfuerzos para adoptar normas severas para que no se vuelvan a repetir. El pontífice se reunió durante hora y media de forma privada con ocho víctimas en la nunciatura de la capital irlandesa.

O'Gorman, director también de Amnistía Internacional (AI) en Irlanda, consideró que el pontífice tenía la "oportunidad perfecta" para abordar este asunto, en la primera jornada del viaje de dos días que efectúa a la isla para participar en el Encuentro Mundial de las Familias.

"Una oportunidad para hablar claro, para decir la verdad a la gente de Irlanda. De nuevo, se ha negado a hacerlo. Aún peor, ha desviado la atención extraordinariamente", escribió el activista en su cuenta de Twitter.

En declaraciones a los medios, O'Gorman también opinó que, en su intervención en el Castillo de Dublín, el Papa argentino se dirigió a "los fieles", en vez de a toda la ciudadanía, como le correspondería, según él, por su papel de "jefe de Estado" del Vaticano. "Podía habernos hablado a todos de una manera contundente, clara, franca, humana, accesible. Claramente, rehusó hacerlo. Francamente, es una gran vergüenza", agregó.

Protestas y pancartas 

Por otra parte, varios grupos de víctimas de los abusos organizaron protestas en Dublín. Uno de esos actos transcurrió frente al Castillo de Dublín, donde el pontífice abordó, entre otros, el asunto de los abusos ante una audiencia de autoridades y miembros del cuerpo diplomático, después de la intervención del primer ministro irlandés, el democristiano Leo Varadkar.

La protesta fue organizada por la irlandesa Margaret McGuckin, víctima de los abusos cometidos por religiosas en el internado Casa de Nazaret e impulsora de uno de los órganos estatales de investigación de casos históricos de abusos. "El Papa tiene ahora que dar la cara y hacer algo por las víctimas. Necesitamos que se concedan compensaciones, necesitamos que la Iglesia se responsabilice", declaró McGuckin a los medios.

Ese proceso debe contemplar también acciones para "llevar ante los tribunales" a los "obispos, sacerdotes, monjas y cualquier otra persona" implicada en "el abuso de menores o en el ocultamiento de los abusos", subrayó la activista. En su opinión, las autoridades deben actuar con "tolerancia cero" e impedir que la Iglesia "se investigue a sí misma".

Otro grupo de manifestantes desplegó este sábado banderas y pancartas reivindicativas en la céntrica Dame Street, en la ruta por la que el papamóvil recorrerá las calles de Dublín ante más de 100.000 personas, según las previsiones de la Policía irlandesa (Garda).

Un manifestante muestra una fotografía con la cara del Papa tachada. REUTERS/Hannah McKay

Entre ese colectivo estaba el activista británico Peter Saunders, víctima de abusos y fundador de la Asociación Nacional de Personas que sufrieron abusos en la Infancia (NAPAC, en sus siglas en inglés).

Saunders también formó parte de la Pontificia Comisión para la Protección de Menores, establecida por Francisco en 2014, pero la abandonó ante la supuesta falta de cooperación de algunos estamentos de la curia romana.

"He venido a Irlanda para ofrecer aquí mi apoyo a los supervivientes. Si (la Iglesia Católica) fuese como cualquier otra organización, su dirigente debería hacerse responsable para atajar un problema de su compañía", declaró Saunders, quien recalcó que los responsables deben responder ante la Justicia. "Las palabras son muy bonitas, pero queremos ver acciones", concluyó.