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Un activista de la coalición izquierdista muere tiroteado durante la jornada electoral de Albania

La alianza de los partidos opositores de izquierdas, liderada por el socialista y exalcalde de Tirana, Edi Rama, es favorita en las encuestas para derribar el Gobierno conservador de Sali Berisha, sospechoso de corrupción 

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Un activista del Movimiento Socialista para la Integración (LSI) de la coalición izquierdista murió hoy tiroteado y un candidato de la coalición conservadora y su hermano resultaron heridos, en un incidente armado junto a un colegio electoral en la ciudad albanesa de Laç (norte).

Según informó la Policía, un equipo de agentes se ha desplazado hasta el lugar para esclarecer lo sucedido. 'El hecho de que el herido es candidato del Partido Democrático (PD) indica que puede haber un trasfondo político', dijeron fuentes de la policía local de esa ciudad.

El líder de LSI, Iliar Meta, quien se desplazó hasta la citada localidad, a unos 60 kilómetros al norte de Tirana, responsabilizó a la cúpula de la Policía de participar en la 'manipulación de votos' y de colaborar con 'bandidos y criminales para intimidar a los votantes de la oposición'.

El primer ministro conservador 'Sali Berisha no es capaz de marcharse sin violencia y baños de sangre. Nosotros defenderemos cada voto, por eso llamo a todos a ir a votar', dijo Meta en una rueda de prensa desde Laç.

Unos 3,2 millones de albaneses acuden hoy a las urnas para elegir el futuro parlamento en unas elecciones consideradas un examen de madurez y del progreso hacia la Unión Europea. Los colegios abrieron a las 05.00 GMT y cerrarán a las 17.00 GMT. Se espera que los primeros resultados no oficiales se publiquen el lunes.

El principal candidato de la oposición, el socialista Edi Rama, es el favorito de las encuestas para ocupar el cargo de primer ministro.

La campaña electoral ha transcurrido en un clima de alta tensión política Albania, el país más aislado durante la etapa comunista, y uno de los más pobres de Europa, aún no ha solucionado el nudo gordiano para celebrar unas elecciones normales, limpias y aceptadas por el partido perdedor. Los partidos políticos organizaron el viernes sus mítines finales en diferentes ciudades del país poniendo así fin a una larga campaña electoral, que transcurrió sin relevantes actos violentos, pero en un clima de alta tensión política.

Líderes del PD se dirigieron a sus miles de simpatizantes reunidos en la plaza 'Nene Tereza' de Tirana, mientras que el opositor Partido Socialista (PS) organizó dos mítines paralelos en Shkodra y Vlora, las mayores ciudades del norte y sur de Albania, respectivamente.

'Su voto será un voto por el bienestar, la victoria será para sueldos y pensiones más altos, para empleos para todos los albaneses', prometió Berisha, una de las figuras dominantes de la transición democrática, que aspira a ganar un tercer mandato.

Su rival, Edi Rama, líder del PS y antiguo alcalde de Tirana, solicitó el apoyo del electorado para 'resucitar y liberar el país del pasado', y poner fin a la ruina económica y a los saqueos de los actuales 'gobernantes corruptos'.

Las encuestas dan una ventaja a la coalición de izquierda dirigida por los socialistas de Rama, con un 51 % de los votos, frente al 45 % que obtendrían las fuerzas conservadoras, porcentajes que no tendrían una correlación idéntica a la hora de repartir los 140 escaños dado el complicado sistema electoral proporcional.

Las presiones a los funcionarios, la compra de votos e irregularidades en las listas enturbian el proceso electoral

Además, las irregularidades con las listas de votantes, la facilidad de la falsificación de los carnés de identidad, presiones contra los empleados públicos, la posible compra de los votos, y una experiencia negativa en el recuento de votos podrían ensombrecer el resultado final.

A estos problemas se le añade el funcionamiento precario de la Comisión Central Electoral, con sólo cuatro en lugar de siete miembros, lo que hace imposible el quórum necesario para la toma de decisiones como la certificación del resultado final electoral.

Ambas formaciones de la derecha e izquierda se manifiestan convencidas de la victoria y descartan la derrota.

'La victoria está en nuestras manos y no la dejaremos escapar', declaró Meta, el líder del LSI, quien abandonó la coalición gobernante de Berisha para aliarse en esas elecciones con los socialistas.

Bruselas ha dicho claramente que estos comicios deben ser limpios y honestos para que el país pueda conseguir el estatus de candidato a la Unión Europea (UE), rechazado tres veces desde 2009.

Para vigilar el proceso electoral están desplegados en todo el país unos 9.000 observadores internacionales y nacionales, entre los que figuran 400 de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE)

Según los últimos informes de Transparencia Internacional y Freedom House, Albania ha dado pasos atrás en la lucha contra la corrupción y en la consolidación de las instituciones democráticas, mientras que el desarrollo económico se ha ralentizado al 1,6% y la tasa oficial del paro oscilo en torno al 13%.