América Latina despide emocionada a Pepe Mujica, la voz emblemática de la izquierda en la región
El Pepe era considerado un "faro" por muchos de los presidentes latinoamericanos, que enviaron sentidos mensajes para despedir a una figura política admirada por su coherencia y su humanidad.

La muerte del expresidente de Uruguay Pepe Mujica, fallecido este pasado martes a los 89 años, ha emocionado al resto de América Latina. El Pepe era considerado un "ejemplo", un "faro" y hasta un "amigo" por muchos de los presidentes latinoamericanos, que enviaron sentidos mensajes para despedir a una figura política que se erigió en inusual voz de consenso y de integración en la región gracias a su coherencia y a su humanidad.
La avalancha de condolencias de los líderes latinoamericanos demuestra que el legado de Mujica trasciende las fronteras nacionales y que su figura será recordada como una voz emblemática de la izquierda en la región pero también como un referente moral en la política global.
En Uruguay, las reacciones se sucedieron una tras otra y todas resaltaban la excepcionalidad de Mujica. "Te vamos a extrañar mucho Viejo querido. Gracias por todo lo que nos diste y por tu profundo amor por tu pueblo". Con este mensaje, Yamandú Orsi, el actual presidente uruguayo, anunciaba en X la muerte de su mentor político, "presidente, militante, referente y conductor".
Quien, por contra, fue su rival, el exmandatario uruguayo Julio María Sanguinetti, expresó su "profundo pesar" y reconoció los "tiempos de enfrentamiento" que se transformaron en "horas de sembrar concordia y tolerancia".
Uno de los grandes amigos de Mujica en la región, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, reconoció que la muerte del uruguayo lo deja "lleno de tristeza". "Su vida fue un ejemplo de que la lucha política y la ternura pueden ir de la mano. Y de que el coraje y la fuerza pueden ir acompañados de humildad y desapego", expresó en una nota Lula. Tan estrecho era el vínculo entre Mujica y Lula que el Gobierno de Brasil decretó este martes tres días de luto oficial por el fallecimiento del expresidente uruguayo.
Desde la vecina Argentina, la expresidenta Cristina Fernández describió a Mujica como "un gran hombre que dedicó su vida a la militancia y a su patria", mientras que el exmandatario Alberto Fernández lo definió como "un ejemplo de austeridad en una sociedad que premia a quienes amasan fortunas".
Las dos voces de la izquierda argentina contrastan con el silencio del actual gobernante, Javier Milei, en las antípodas ideológicas de Mujica.
Por su parte, el presidente de Chile, Gabriel Boric, que visitó a Mujica en febrero de este año, se sumó a los homenajes: "Pepe querido, te imagino partiendo preocupado por la ensalada amarga que hay hoy en el mundo. Pero si algo nos dejaste fue la esperanza incombustible de que es posible hacer las cosas mejor —'pasito a pasito para no desbarrancarnos' como nos decías—".
Las condolencias también llegaron por parte de Nicolás Maduro, un líder venezolano que Mujica tachó de autoritario pero que aun así expresó sus "condolencias" y hasta su "cariño" hacia el expresidente uruguayo, que recordó como un "hombre humilde e incansable luchador social".
Mujica, quien inspira respeto en un amplio espectro ideológico, también fue homenajeado por el partido opositor venezolano Voluntad Popular, liderado por el exiliado Leopoldo López: "Reconocemos en él a un hombre que defendió el valor de la democracia sobre las dictaduras".
Un declarado admirador del expresidente uruguayo es Gustavo Petro, mandatario colombiano, quien despidió al "gran revolucionario" recordando su vocación de integración regional y deseando que "ojalá América Latina, algún día, tenga himno".
Petro, guerrillero en su juventud con el M-19, destacó que ambos dejaron las armas porque entendieron "que la paz era lo más importante, lo más revolucionario en una sociedad".
Desde Bolivia, el presidente, Luis Arce, dijo ver en el "hermano y compañero" Mujica "un verdadero faro de esperanza, humildad y lucha por la justicia social".
"Su legado perdurará en nuestros corazones, en la historia de Uruguay y de la Patria Grande, recordándonos siempre la importancia de no claudicar en nuestra misión de alcanzar un mundo más justo y solidario", enfatizó el gobernante boliviano.
Expresidentes bolivianos en distintas orillas ideológicas también lamentaron la muerte del referente político, como Evo Morales (2006-2019), quien dijo llevar consigo sus "consejos llenos de experiencia y sabiduría", y Carlos Mesa (2003-2005), quien destacó su "gran coherencia intelectual y ética".
Por su parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, definió a Mujica como un "ejemplo para América Latina y el mundo entero por la sabiduría, el pensamiento y la sencillez que lo caracterizaron".
Desde Cuba, el presidente Miguel Díaz-Canel resaltó la "extraordinaria vida" del uruguayo como un testimonio de "la oscura era de las dictaduras militares apadrinadas por Washington, pero también" de la "esperanzadora etapa de las izquierdas en el poder y el sueño irrealizado de la integración".
El Gobierno peruano destacó su "humildad, su cercanía al pueblo y su compromiso con el bien común" y extendió sus condolencias "a todos quienes compartieron con él el sueño de un mundo más justo y solidario".
Para Luis Abinader, presidente de República Dominicana, Mujica fue "un referente moral y humano". "Tuve el honor de conocerlo y aprender de su sabiduría y humildad", agregó.
El mandatario paraguayo, el conservador Santiago Peña, reconoció las "diferencias enormes" que lo distanciaban de Mujica, pero subrayó "el pensamiento común, que era que teníamos que estar unidos en América Latina".
Las alabanzas también llegaron desde Guatemala, de la mano del presidente Bernardo Arévalo de León, que lo recordó como un "ejemplo de humildad" y de "liderazgo entendido como servicio siempre a quienes más lo necesitan".
Xiomara Castro, presidenta de Honduras, lo calificó de "gigante de la política" y evocó la "sencillez de los sabios" tras conocer a Mujica.
"Si algo nos dejaste fue la esperanza incombustible de que es posible hacer las cosas mejor", dice Gabriel Boric, presidente de Chile
El presidente panameño, José Raúl Mulino, le envió su "más sentido pésame al pueblo uruguayo" mientras que la cancillería costarricense subrayó el "compromiso democrático y la lucha por la justicia social" de Mujica.
El exmandatario uruguayo llegó a calificar al régimen de Nicaragua como "monstruoso", pero ni siquiera eso evitó que los esposos y copresidentes del país, Daniel Ortega y Rosario Murillo, lo recordaran como un "ser humano excepcional".
"Hoy despedimos a un amigo y compañero, con quien compartimos, entre tantos desconciertos, desaciertos y frágiles entendimientos, lo esencial que es la batalla de los pueblos contra la injusticia", destacaron Ortega y Murillo en su mensaje.
Guterres: "Eligió la sencillez sobre el privilegio"
El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, también lamentó este martes la muerte de Mujica, de cuyo gobierno fue canciller, y le agradeció por haber transformado la política. "Gracias por hacer tanto y por dar tanto, presidente José Mujica. Hoy duele mucho pensar que nos quedamos sin sus palabras y sin su ejemplo", declaró Almagro en redes sociales sobre el expresidente uruguayo, fallecido este martes a los 89 años.
"De usted recibí mucho, y cada cosa fue siempre lo mejor. Aquello que recibí no lo podría devolver ni en mil vidas", agregó, quien fue canciller durante el gobierno de Mujica, entre 2010 y 2015.
También António Guterres, el secretario general de Naciones Unidas, lamentó este martes la muerte del expresidente uruguayo, de quien destacó su forma de gobernar "con humildad, eligiendo la sencillez sobre el privilegio". "Será recordado no solo por su firme compromiso con la justicia social, la igualdad y la solidaridad, sino también por la forma profundamente humana en que encarnó esos valores", aseguró en un comunicado Guterres.


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